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Aquí y Ahora: SANTIAGO LENA

BARRO TAL VEZ

Por Jonás Perea Muñoz

Las cerámicas de Santiago Lena, me merecen respeto. El cuidado de la pieza única, así como integrante de una colección, generan en el espectador una empatía que las convierte en objetos de deseo. Identidad, síntesis y simpleza formal donde el material es el protagonista, hacen al éxito de su empresa. Y ponen en cuestión los límites de lo utilitario en el arte.

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– JPM: ¿Cómo es un día en tu taller? (detalles de la vida cotidiana).

SL: Los días en el taller van cambiando según lo que haya que hacer cada día, a veces son pedidos de vajilla, o clases, o producción de obra. En un taller de cerámica hay muchas cosas distintas para hacer, desde cosas administrativas, a preparar pasta, esmaltes, tornear, cargar y descargar hornos, embalar piezas para enviar, entre muchas otras cosas, eso hace que cada día sea bastante distinto, en general planifico cada semana y día. Se necesita mucha organización y orden para que la producción sea fluida. Lo que no cambia en el taller es que siempre hay música bien seleccionada y varias vueltas de mate por día.

– ¿Cuándo trabajas?

En general trabajo desde que me despierto hasta que me voy a dormir, ya que hay muchas cosas que resolver todos los días en relación a lo que implica un taller de producción.
Las producciones que tienen más que ver con mi obra las hago en otros momentos, necesito estar solo, y fuera de los horarios de producción de pedidos. Eso es en general los fines de semana o a la noche.

Bandada El Papagayo Restaurante / Año 2015
Instalación de 1500 piezas de gres esmaltadas

– ¿Cuándo nace la obra?

La obra nace en general cuando estoy con el material en la mano, sin pensar demasiado, y sin la presión de hacer algo por encargo, conectándome más con sensaciones, haciendo catarsis, así han salido varias ideas, otras obras surgen viendo un espacio que me hayan propuesto, me gusta trabajar mucho en sitio específico. Los lugares, los distintos espacios y sus historias me nutren y me proponen algo, en esos casos intento visualizar la obra en el espacio antes de hacerla.

“Agua” de la muestra “Húmedo” Galería El Gran Vidrio / Año 2017
Instalación / Piezas de cemento con cerámica y agua.

– Si tuvieras que ligar tu obra a una corriente o a referentes actuales que alimenten tu trabajo, ¿cuáles serían?

A una corriente no se la verdad, pero si tengo varios referentes que me nutren muchísimo, tengo amigos que son referentes, con los cuales charlamos mucho, como Manuel Coll, Hugo Aveta, Irene Kopelman, Lucas Di Pascuale, por nombrar algunos, y otros artistas que me interesan y son una guia para mí, son Guiseppe Penone, Anish Kapoor, Isamu Oguchi, Jun Kaneko, entre otros.

“Húmedo” Galería El Gran Vidrio
Instalación de arcilla, tierra, semillas y agua / 10 metros de largo.

– Aquí y ahora (lo primero que se te ocurra) …

Una comida, bebida y/o un postre: Pastel de carne
Un aroma: Jazmin
Un disco: kind of blue
Un libro: Lo bello y lo triste de Kawabata
El mejor regalo: una obra de arte
Otras disciplinas que desarrolles con comodidad y cuentas pendientes
Toco saxo y clarinete, no sé si lo desarrollo con tanta comodidad, pero me dedico bastante, las cuentas pendientes me perturban mucho, así que estoy todo el tiempo intentando que se puedan realizar
Una compañía Andre, mi novia
Un lugar en el mundo La estepa frente al mar en Chubut

Manifiesto Incorpóreo / Año:2014
Ladrillos encontrados y esmaltados / Instalación

– Coméntanos un poco de tu trayectoria

Empecé en el año 2000 a producir en el taller de cerámica que creamos con un amigo. Teníamos muy poco conocimiento, casi nada, salvo algunos talleres que habíamos hecho anteriormente. Ahí empezó todo un camino de formación autodidacta, que se basó es la prueba y el error, mucho error, siempre digo que todo lo que se puede hacer mal en la cerámica lo hice.
después de varios años de trabajo en ese taller me mudé a Córdoba, eso fue en el año 2006, ahí seguí produciendo vajilla, pero me encontré con gente y espacios muy interesantes, creo que hubo una apertura, percibí un mundo de posibilidades para trabajar con la cerámica, con la arcilla, así que me animé a hacer objetos escultóricos y luego instalaciones y desde el año 2012 no paré, hace unos tres años que formo parte de la galería El Gran Vidrio, con ellos hice mi primera muestra individual “Húmedo” con la curaduría de Adriana Carrizo, año 2017, muestra que me ha dado la posibilidad de mostrar otro tipo de obra. Este año, en marzo participé de una muestra en Fundación PROA, Bs As, y en abril en CCK, dentro de la muestra colectiva, “La Marca Original”.

– ¿Cómo es el paso del taller al museo y viceversa?

Las últimas muestras a las obras las hice en los museos y galerías, de alguna manera armo el taller en la sala y trabajo varios días seguidos ahí. El taller en esos casos no se modifica tanto, intento seguir con los dos espacios andando simultáneamente, ya que de la producción vivo, y de las muestras, salvo por alguna venta que se pueda generar, no.

Trayectos del olvido / Año 2015,
Restos de piezas cerámicas encontradas y esmaltados los bordes rotos / Instalación.

– Podes anticipar algo de lo que estás trabajando ahora; fecha para una próxima muestra

Ahora estoy trabajando en unas piezas bastantes complejas técnicamente, estoy con la idea de hacerme un horno más grande del que tengo.
La próxima muestra creo que será en enero, fuera del país, no quiero contar mucho hasta que no se termine de concretar, también tengo la idea de hacer una nueva muestra individual en córdoba para el año que viene, pero aún no tengo fecha ni lugar.

– ¿Cuál es mi definición de arte?:

No tengo una idea definida de qué es el arte, pero cuando estoy produciendo obra, necesito conectarme con el material y conmigo mismo de una forma muy profunda. Son pequeños momentos, a veces dura unos días, donde toda mi emoción y pensamientos se mueven en función del proyecto que esté haciendo. Ese estado para mi tiene que ver con la definición de arte, pero es una pregunta, que me gusta no respondérmela y que se plantee cada vez que aparezca una nueva idea.

No podría separar, la obra de Santiago en utilitaria y artística. Confío en el paso de la manufactura a la industria, casi como un modo de escape, donde nace la obra de arte. Rescato el valor al proceso en el resultado y viceversa. Y encuentro una pre ocupación en construir nuevos dispositivos, que hacen que la obra suceda al montaje. El error nos pone a prueba.

Un observador, un trabajador incansable ocupado en descubrir el buen gusto en aquellas pequeñas cosas.
Chapeau.

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Jonás Perea Muñoz / Aquí y ahora – Ciclo de entrevistas / Agosto 2019

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Editorial: TAURO Y EL ARTE COMO TRABAJO

LOGÍSTICA ZIGZAG, SOCIALIBIDAD, MIEDO Y EXTRAVAGANCIAS PARA GANAR EL PANDELIRIO PATRIMONIAL CON HALO ICÓNICO VIP

Texto: Charlotte von Mess
Traducción: Ignacio Havre

Me senté a una de las pequeñas mesas redondas y levanté dos dedos. No estaba segura del significado de ese gesto, pero todos los hombres lo hacían con felices resultados. Escribía sin parar en mi cuaderno.
Patti Smith, M TRAIN

Si bien era verdad que en la actualidad casi todos los escritores contemporáneos, más que posicionarse en contra, trabajaban en sintonía con el capitalismo y no ignoraban que uno no era nada si no vendía libros, o si su nombre no era conocido, o si no acudían decenas de admiradores cuando firmaba ejemplares de sus novelas, no menos cierto era que las democracias liberales, al tolerarlo todo, al absorberlo todo, hacían inútil cualquier texto, por peligroso que éste pudiera llegar a parecer.
Enrique Vila-Matas, KASSEL NO INVITA A LA LÓGICA

Cuando la plata se convierte en arte es una cosa, pero cuando el arte se traduce a dinero es una transacción problemática.
Todd Levin, curador

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Carta astral. Rivalidad imitativa e histeria

La poeta y astróloga, A. Amenedo, dice que Tauro en la carta astral de Mercado de Arte Eggo estaba en su casa, la segunda y en el MAC, Tauro está en la tercera casa. Eggo tenía su Sol en Libra y el MAC el Sol en Leo.

Hay dos nacimientos claramente. Tanto si ambos fueran seres distintos como etapas de una misma vida, A. Amenedo ha tomado en cuenta solo el origen del MAC.

Para empezar, según dice esta astróloga, Urano entró en Tauro en 2019 y se quedará por siete años más. El MAC tiene a Urano en Aries en la segunda casa, que es la vinculada a las ganancias, por lo tanto, eso revela que se priorice el hacer cosas novedosas a nivel del trabajo y las necesidades materiales. Aries, con su fuerza beligerante aunada a Urano aspecta generar estrategias guerreras jamás forjadas. Urano en la segunda casa puede indicar altibajos económicos, inestabilidad e imposibilidad de concretar negocios seguros.

Urano en Tauro podría ser propicio para crear tendencias nuevas en cuanto a lo colectivo, como ya pudo verse en este mercado cuando un grupo de galeristas/artistas de Zona Bonino reclamaron a la organización que invitaran a pasar a los coleccionistas por todos los stands. Pero teniendo a Urano en Aries en la segunda casa, podría ser no sólo más guerrero el pedido sino generar estrategias puntuales inusitadas para atraer posibles compradores.

Los grupos de artistas que han trabajado contratados por la Municipalidad en 2018 con el dólar a $25 (hoy está a $54) y aún no han cobrado, hicieron acciones de reclamo durante el MAC que tienen que ver con este aspecto de Urano, en cuanto a lo que dice la carta astral estándar de ese planeta, para lograr hacer “cualquier tendencia progresista colectiva que se enfrente con lo establecido”. Al tener a Urano en Aries deben ser cuidadosos de no ser impulsivos ni impetuosos, porque el lado iracundo del astro Marte, que es el que rige a Aries, podría desbordarse y ya, lejos de lo creativo, llevar a problemas. Urano en la segunda casa estimula, según dice A. Amenedo, a repensar continuamente estrategias innovadoras. Si artistas, galeristas, incluso coleccionistas, quisieran encontrar una receta para aplicar in continuum, están equivocándose de lugar.

Por otro lado, el MAC no tiene solamente al Sol en Leo, sino también a Marte y a Venus. Su condición nativa es la de brillar, que todos brillen o quieran hacerlo. Pero no hay que olvidar que el Sol en Leo está tamizado por lo que los demás perciben: su ascendente en Piscis.

Con Marte en Leo, es evidente que no se permita la tibieza. Si alguien decide ir al MAC, es mejor que vaya por todo. Visto desde afuera, las personas que participen pueden ser catalogadas como arrogantes, egocéntricas, incluso ególatras. El MAC tiene a Marte en la quinta casa, relacionada a la creatividad, los juegos de azar (¿qué es más azarosa que la venta de obra?), la ropa. Marte está en trígono con Saturno, por lo que el MAC en sí es diligente, entonces los que triunfen serán los que estén acorde a esa vibración ástrica. O sea, se necesita resistencia física (ir a vender, conversar, a las fiestas y luego volver a empezar) y psicológica/emocional.

Con Venus en Leo se da por descontado que se generen amistades, mucha vida social, pero en el marco de entretenimientos. Tomar al MAC como un parque de diversiones muy bello: si no quieren subirse a la montaña rusa, entrar a la casita del terror o dar la vuelta al mundo, es mejor que no sean parte.

Venus está en la sexta casa, que se vincula entre otras cosas, con la actitud frente al trabajo. En general se busca la armonía con la labor en sí y en la relación con compañeros, jefes y empleados. Es importante ver el lado más práctico del arte, que es, posiblemente, el convertirlo en objeto de mercaderes o de conocimiento y no dejarlo estático en su esfera poética o crítica.

Pero claro, Venus en cuadratura Saturno, hace alusión a lujos que no están acompañados de éxito económico, por lo que es claro que se ve un fulgor o dinero no tan realista en lo concreto, como así también la propensión a criticar en cuanto a lo moral dual dentro y fuera del MAC.

Venus en trígono Urano expresa en sí mismo aptitudes fuera de lo común para las artes. Pero los demás perciben un MAC pisciano, debido a eso se genera tanto malestar o dicotomías. Es su lado místico e imaginativo, como la primera etapa en la creación de obras de arte, es el romanticismo del arte (que habría que deconstruir). Por eso es tan shockeante con todo lo que se mueve en Leo en la carta astral del MAC. Es la zona “rara”, “incomprendida”, “solitaria”, de los artistas.

La Luna en Libra hace que fluctúen entre sentir querer estar en el MAC y no estar.

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Bruscas exacerbaciones y emulación

Exordio

Kassel no invita a la lógica, pero el mercado de arte sí, entonces un artista quiere leer en el bar desayunador de su hotel en un espacio más bien reducido, pero alguien pone el audio de su celular muy alto: el artista quiere hacer arte, pero no puede evadirse del mercado del arte, ese sonido molesto, invasivo, constante.

¿No se llega al arte por desamparo? Las cosas, luego, se van tergiversando con famas, dimes y diretes, coleccionistas, becas, premios, salones, pero si vamos a hablar de dinero, hablemos de mucho dinero.

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Fosilización tradicionalista del fruto de la cepa. El trabajo sexual

When you go to a museum you are simply a tourist looking at the trophy cabinet of a few millionaires.
Banksy

Si yo multiplico las necesidades materiales, no me queda tiempo para el ejercicio de mi libertad.
Pepe Mujica, ex presidente de Uruguay

MÁS VALE TACO LABURANTE
QUE POLICÍA TRATANTE.
AMMAR Córdoba

Gabriela Halac en la muestra colectiva Prácticas poéticas, políticas, domésticas (Cabildo Histórico de Córdoba) presentó la instalación Eso que llaman amor al arte es trabajo no pago. Más de cuarenta artistas mujeres exponiendo como modo de visibilización pero sin recibir honorarios.

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Durante uno de los conversatorios en el marco de la muestra Lxs trabajadorxs sexuales ocupan el museo en el Museo de Antropología de Córdoba, organizada por la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR Córdoba) y la Red por el Reconocimiento del Trabajo Sexual (RRTS) en un momento en que se hablaba de dinero, lx compañerx Lali Rocha dijo algo clave: el dinero excita.

El poder erótico del dinero.

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OBRA SOCIAL / JUBILACIÓN

policía corrupta / galeristas que se quedan con el 40, 50% de las ventas

trabajadorxs sexuales pobres / artistas pobres / amxs de casa pobres

sexo comercial / arte comercial VS. sexo por amor / arte por amor

trabajadorxs sociales / trabajadorxs sexuales

trabajadorxs sexuales de lunes a lunes / romantización del arte-vida.

“el sexo debería ser gratis” / ”el arte debería ser gratis” /  “limpiar la casa, etcétera debería ser gratis” (¿Para quiénes?)

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Parafraseando a lx compañerx Marisa Fassi en otro conversatorio:

Prohibicionismo: prohibido el intercambio sexual por dinero. / Prohibido el intercambio de arte por dinero.

Abolicionismo: se habla de “prostitución”, por lo que no se sanciona a las mujeres que la ejercen porque las ven como “víctimas”. / En el arte se habla de “prostitución” y no de “trabajo”, aunque a los artistas no se los ve como víctimas sino como trepadores egocéntricos.

Reglamentarismo: reglas en relación al pánico de la higiene y salud. / En el mundo del arte se idealiza la locura.

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Apatía, delirio y mea culpa obstétrica

Mediante la denegación del salario para el trabajo doméstico y su transformación en un acto de amor, el capital ha matado dos pájaros de un tiro.

Los empresarios saben que estamos acostumbradas a trabajar por nada y que estamos tan desesperadas por lograr un poco de dinero para nosotras mismas que pueden obtener nuestro trabajo a bajo precio.

Silvia Federici, REVOLUCIÓN EN PUNTO CERO

Los artistas trabajan para procurar una buena imagen pública, aunque al momento de una inauguración, bienal o feria no tengan dinero ni para almorzar. Sin embargo, desde afuera son percibidos como se supone que deben ser: gente apasionada, rebelde, exitosa, con holgadez económica, cuando eso no es verdad.

A los artistas les han puesto demasiada luz y a lxs trabajadorxs sexuales demasiado poca y, al final, en términos económicos, el resultado es el mismo: no tienen obra social, están precarizadxs, no se jubilarán.

En el caso de lxs amxs de casa hay luz y sombras: luz para señalarlas como “grandes madres”, “grandes esposxs” y oscuridad total para el momento de verlxs juntando la basura de la casa. Nadie va a solidarizarse con los artistas, que se jodan por individualistas narcisistas si es que están precarizados.

Un empleado bancario tiene que pensar en hacer bien su trabajo, corregir sus errores, seguir formándose, pero en ningún momento se duda moralmente si debería cobrar o no por lo que hace. Tanto lxs amxs de casa, lxs trabajadorxs sexuales y los artistas (también llamados “vagos”) tienen un gran desgaste mental/emocional extra por los juicios morales a raíz de su vida laboral. Por lo tanto, la gran mística en torno a los artistas no es más que un modo de controlarlos y explotarlos, tal como hace la policía y gran parte de la sociedad con lxs trabajadorxs sexuales o los cónyuges con sus parejas.

¿El arte es puro y el dinero es sucio?

MAC: Mercado de Arte Contemporáneo / MTC: Mercado de Trabajo Contemporáneo.

En el breve ensayo Trabajar en arte contemporáneo (Revista Lindonéia #2), de Ilze Petroni y Jorge Sepúlveda, dan el dato, a su vez aparentemente no verificado pero a ciencia cierta seguro muy real, que el 2% de los artistas de Argentina viven de la venta de su obra, cuando el 98% no. ¿Por qué ese 98% tan abrumador en cantidad vive o acepta la precarización? Evidentemente porque en su fuero interno creen que podrían tener la chance de pertenecer a ese piramidal capitalista 2%.

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Harina y migas de pan: tiburón dibujado en un dólar

Me alivia ver que el baño es para una sola persona, que tiene pestillo, y no encuentro ningún “regalito” esperándome en el inodoro. Y hay grafitis. ¡Genial! Me pongo a mear de parado y leo un par: “Cague feliz, cague contento, pero por favor cague adentro”.
John Waters, CARSICK

¿Cuántos artistas tuvieron ganas de romper a piedrazos los carteles de promoción del MAC? ¿Cuántos pensaron “MACstica mierda”?

Los artistas son arrastrados al fondo del mar por olas que pretendieron surfear airosos. Todos lo saben y todos lo callan, guardan los cadáveres en el backstage de sus cuentas en rojo.

Pero es comprensible que no hablen: les gana el miedo. En eso son como cualquier trabajador que tiene que agachar la cabeza ante su jefe. Y en ese agachar la cabeza, los artistas trabajan en otra cosa y se autofinancian la producción de sus obras, arman una fachada y guardan la verdad de lo que realmente sucede.

Como dijo Axel Kuschevatzky en una charla informal, hay que referirse al cine como una industria que mueve dinero y genera empleos: desde las productoras, los directores, actores, guionistas, hasta, textual, el que vende el pochoclo. Si una serie no pasa de la tercera temporada es porque no generó suficientes dividendos; Game of thrones es lo que es por el dinero que les devolvió a los inversores. Industria del arte vs. Mercado del arte.

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¿Qué están dispuestos a hacer para pertenecer? Un ego lamentable

(…) la fama resulta entonces (y en toda su literalidad) excepcional. Unos contados “ganadores” se quedan con todo el oro, la plata y el bronce de un negocio rapaz que no admite ni reconoce “fracasados”.
Maximiliano Poter, LOSERS

Como bien dice el dicho, la historia está escrita por los que ganan. Para que exista un sindicato de artistas que garantice igualdad de derechos (socialismo), debería cambiar la mentalidad cultural, algo imposible con el sistema presente del arte que se maneja de modo piramidal.

Si se es docente con veinte años de antigüedad, más el máximo de horas cátedra cubiertas, se puede ganar una X cantidad de dinero. Ni más, ni menos. No hay especulación.

Si se es artista se vive en la especulación y las ganancias monetarias pueden ir de cero pesos o valor simbólico, a lo que se pueda imaginar. No hay techo.

¿Tanto en la vida como en el mundo del arte, lo mejor es no comportarse como un mal perdedor?

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El recurso propuesto por un verdugo: mercancías utilitarias

El concepto de “genio” olvida, entre otras cosas, las horas de trabajo, la formación y disciplina. Con la excusa de la “genialidad” el artista queda relegado a ser un medio entre el mundo material y las musas, un mesías. Dentro de esa justificación espiritualosa, pueden no pagarle o pagarle mucho.

¿Hay un modo de escapar del mercado y no reducir procesos de obra a mercancías?

La obra de Banksy es relevante por su anonimato y la relación con el mercado del arte. Rompe con clichés al haber generado, por ejemplo, un sistema para que su obra se autodestruyera si ésta llegaba a una subasta, cosa que ocurrió en octubre de 2018. O cuando él fue camuflado al Central Park en 2013 a vender sus obras por sesenta dólares, lo que dejaba en evidencia la pregunta: ¿cuál es el precio real?

El mercado, al hacerles creer a los artistas, pobres ingenuos, que si hacen tal y cual camino van a existir para siempre en La Historia del Arte, sus obras serán cuidadas, conservadas y los sobrevivirán, sus nombres serán repetidos en la posteridad y tendrán dinero (o al menos sus herederos), quedan alienados como cualquier otro grupo de trabajadores que son explotados. Atrapados y tomados por el ego.

Si se los observa en detalle, casi todos son como mínimo de clase media, todos tienen dinero. No vienen de familias carenciadas, sino no podrían gastar en algo que no les redituara económicamente. Ser un artista pobre, incluso, es un lujo.

Posiblemente, un tipo de solución para que el mercado no los absorba es que no pueda obtener dividendos directos o indirectos, o sea, el método anarquista: anónimo (vale para lo individual y colectivo), efímero y sin registro.

Por otro lado, en estas actividades hay alguien a quien no le están pagando. Pongo como ejemplo la venta de ganado (sic) vacuno. En algún momento, viendo las potencialidades del alto valor de las vacas, fueron definidas como seres inferiores a nivel social para poder tomarlas y venderlas declarando, además, que las habían alimentado y cuidado. Nunca nadie pagó a nadie (¿a quién lo harían, a Dios?) por tomar a las vacas en sí mismas. Quitan ese primer valor esencial, como cuando el art dealer Stephan Keszler toma obra de Banksy y la vende sin hacerlo partícipe económico. Como si se encontraran un montón de manzanas caídas, las juntaran y vendieran. ¿Quién le paga al árbol, a la tierra?

Mientras tanto, en ferias de arte periféricas al gran mercado, los artistas, curadores y coleccionistas juegan a la mamá y al papá y se adjudican roles: vos sos el curador, vos el galerista, yo el artista. Son cosas de niños haciendo de cuenta que ya son grandes y hacen cosas de grandes.

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Zanja mordaz, lacónica tumba de saliva

Para ella, la ropa eran solo telas que la cubrían, poco importaba si eran trapos gastados o géneros suntuosos, daba lo mismo, al final, decía, todo se deteriora, se gasta, se pone áspero y se destruye.
Santiago Loza, LA PRIMERA CASA

Exhibición / no exhibición
THE SQUARE (Ruben Östlund, 2017)

¿Cuántas capas de pintura tiene encima el original de La última cena? ¿Se puede creer en la eternidad de la materia con forma fija? ¿Por qué se cree, entonces, en el mercado de arte contemporáneo si las obras que hoy valen millones tienen poco más de cien años? Ya se vio lo que sucedió con The physical impossibility of death in the mind of sameone living, de Damien Hirst: una restauración por reemplazo.

¿Los artistas realmente piensan que una obra X que hayan hecho va a ser la misma en quinientos años? En cinco siglos será algo podrido o restaurado, como un cadáver criopreservado. No son “pacientes”, son cadáveres.

¿Cómo entienden posible la subsistencia en el tiempo de obras de arte contemporáneo que adquirieron los mega ricos o un coleccionista pobre latinoamericano, en un mundo donde aparece la cabeza de un lobo de hace 30.000 años al irse derritiendo el permafrost de  Siberia?

Por otro lado, ¿quiénes son los grandes coleccionistas? En general, varones cisgénero. El dinero sigue estando en sus manos, son los que continúan escribiendo La Historia del Arte, son los que disputan valores en Sotherby´s y Christie´s.

¿Qué pasaría si un artista decidiera que solo les vendería su obra a coleccionistxs mujeres trans y cisgénero u hombres trans que hayan obtenido sus fortunas por sí mismxs?

¿Se trata de vender / no vender y de quiénes compran?

¿Por qué importa si algo es arte o no? Se pagan fortunas por lo que dicen llamar arte, si no hubiera dinero de por medio nadie se preguntaría nada.

Pensar en un sindicato de artistas es ridículo si tenemos en cuenta a los ricos: ¿para qué querría Jeff Koons que alguien lo considere un trabajador si es millonario por la venta de sus obras?

Aquí también se inmiscuye el inconsciente colectivo general cuando empieza a asociar el dinero de venta de obra con angurria, oscuridad y suciedad.

Si hacés obra y no obtenés dinero de eso o muy poco, irrelevante, no cuestionarán tu trabajo. Pero si empieza a haber dinero, sí. Y los estados emocionales que se generan son, sobre todo, ansiedad e ira.

Stephen King los diez primeros años de su carrera ya siendo best seller, tuvo que lidiar con esos prejuicios colectivos. Antes había convivido con la pobreza. Si ganaba mucho dinero por sus libros, seguro no eran buena literatura. Lo masivo más dinero genera sospecha. Se podría pensar: ¡qué nobles! Excepto que en sus interiores esos juzgadores resentidos también querrían ser ricos. Carrie es la misma novela antes de que se vendieran sus derechos de edición como después. La diferencia no está en la gramática o la puntuación, menos en el argumento, está en las sumas financieras.

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Bling bling: tayectoria/tragehistoria

El verdadero valor, la verdadera moneda del mundo del arte, no es el dólar ni son los yuanes chinos, sino la credibilidad.
Sarah Thornton

La prueba de la maravillosa singularidad del escritor es que durante esas tan comentadas vacaciones, que comparte fraternalmente con obreros y dependientes, no deja de trabajar, o al menos no deja de producir. Falso trabajador, también es un falso vacacionista. Uno escribe sus recuerdos, otro corrige pruebas, el tercero prepara su próximo libro…”
Roland Barthes, MITOLOGÍAS

El sistema del arte es anarquista o capitalista. Uno anula al otro.

Por eso mismo, los ex Limbo Club de Arte no hubieran unificado sus intereses de crecer sólo de modo independiente, tarde o temprano hubieran sido absorbidos como colectivo por ArteBA o el mismo MAC (que lo logró pero gracias a la propia desintegración de Limbo). Era algo destinado a fracasar como utopía socialista.

En una encuesta anónima a distintos artistas de Córdoba, donde muy pocos contestaron, se animaron a hablar de los ex Limbo volviendo al MAC y alguien parece haber dado en la tecla: Al volver al MAC, dejan en evidencia que son unos tibios, todo el escándalo que hicieron porque los dejaron afuera hace agua. Muestran la hilacha, a donde está la moneda, allá van… la misma ética de las empresas que lavan su dinero con arte.

Hay una creencia bastante curiosa dentro de los artistas que imaginan un camino lineal in crescendo, como si cada exposición, venta de obra, beca, residencia, salón, etcétera, fuera subiendo la cotización, cuando eso no es así ni remotamente. Es más simple de entender con Hollywood y la cantidad de “actores famosos” que incluso luego de ganar un Óscar quedan fuera del sistema. Muchos artistas tienen la fantasía de que inclusive el valor simbólico se mantiene una vez que se instala. Eso no es verdad, el Alzheimer del tiempo es más fuerte.

También hay mucha contradicción y confusión en los artistas: por un lado quisieran exponer en un gran museo o en la Bienal de San Pablo o de Venecia; por otro a veces intentan de modo tímido vender sus obras en galerías; además están a favor y en contra de premios, becas y salones, que tienen claramente un sistema piramidal (una sola persona es la que gana un gran monto de dinero).

Muchos no quieren entrar en el mercado del arte pero lo han intentado. Evidentemente les ha ido mal en ventas o en la relación con galeristas. Excepto algunos artistas que tienen una posición ética muy firme con respecto a lo piramidal vs. horizontal, en general los artistas que quieren lo horizontal es por haber sido excluidos de alguna manera del otro sistema. Prueba de ello fue Limbo Club de Arte, porque apenas hay una posibilidad de poder (sic) continuar en lo piramidal, se produce un abandono de lo comunitario.

Si el trabajo del artista no está devaluado está sobrevaluado. En el arte no hay grises, para vender no se puede dudar: lo hacés o no lo hacés.

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El trabajo informal de los artistas

¿Es lo mismo un ser humano que un cuerpo?
Ricardo Coler, médico y periodista

En MAC 2019, las carpas de Zona Crespo colindaban con los colchones amontonados de  personas en situación de calle que buscaban refugio en la plaza pública.

¿El miedo de los artistas a levantar la voz y quedar también en la fosa de la no pertenencia/exclusión es una novelita de terror? Y eso que el MAC no es el mercado global del arte. ¿O es un policial? Hay un muerto y todos se miran entre sí como sospechosos: ¿quién es el asesino? Sospechas, sospechas, sospechas.

¿Cuántos artistas son los puros, prolijos y obedientes robots Orittine-D?

Hay que tener cuidado con el poderío económico y militar que se busca con ciertas acciones que parecen meramente culturales. El ex presidente francés, Nicholas Sakozy, instaló en 2009 el convenio para la construcción del Louvre en Abu Dhabi, como así también la primera base militar de Francia en el Golfo Pérsico. Muchas empresas reciben beneficios económicos si apoyan el arte, como la familia Sackler denunciada, entre otros, por la fotógrafa Nan Goldin. Evidentemente la construcción del Louvre en Oriente no es un inocente acto cultural en pos del conocimiento. ¿Y el MAC a menor escala?

Lamentablemente, en esta cadena los eslabones más pequeños también cuentan, son los que sostienen la base del sistema piramidal. Si el 98% de artistas salieran definitivamente de la base capitalista y se corrieran al anarquismo (en el arte ya se ha visto que el socialismo es absorbido por el capital), ¿este mercado se podría sostener? No. Dice Howard Becker en Los mundos del arte: (…) esas personas formadas y semiformadas son importantes en la economía del mundo del arte, ya que proporcionan la columna vertebral de apoyo del teatro comercial (y sobre todo del sector de vanguardia) en Nueva York. Alrededor del 15% del total de entradas que se venden en Nueva york corresponde a personas que en ese momento están estudiando teatro: éstas apoyarán trabajos experimentales que podrían tener problemas para atraer al público general, que está a menos tono con las convenciones del nuevo trabajo.

Los docentes de arte son cómplices del mercado al repetir lo que está escrito en los libros como La Historia, incluso al enseñar técnicas y recursos en apariencia inocuos y muy expresivos validados como “arte” por el mercado. Parecen la parte más inocente de los eslabones, pero no lo son: ellos educan y dirigen a los futuros artistas y al público. ¿Qué enseñan cada día de sus vidas? Lo aceptado hegemónicamente: artistas que trabajaron para reyes o la aristocracia; artistas con halo de locura y romanticismo, pobres, pero que sus obras ahora están en grandes colecciones tanto públicas como privadas y que se subastan por millones; artistas de vanguardia/rupturistas en lo estético y formal pero no en cuanto al mercadeo. Aunque se quiera hablar de artistas excluidas, como la primera cineasta, Alice Guy o la pintora-médium, Hilma af Klint antes de Kandinsky, ¿qué significaría eso, que sus obras van a empezar a cotizarse más caras? ¿A sus alumnos les nombran obras y artistas de la colección del Louvre? ¿Creen que con eso no aportan valor simbólico y económico al museo, lo que a gran escala, hecho grano a grano de arena, permite el Louvre de Abu Dhabi?

Insisto: capitalismo o anarquía. Da igual si individual o grupal, porque los grupos en el arte se construyen como identidades individuales. Nadie en AMMAR va a dudar de la honestidad y el compromiso de lxs compañerxs de lucha, van todxs juntxs hacia el intento de  conseguir derechxs laborales; en cambio, un grupo de artistas que intenten crear un sindicato, ya saben de antemano que los compañeros no son compañeros, no están en colaboración sino en competencia.

Mientras los artistas sean La favorita (Yorgos Lanthimos, 2018) de alguien, van a permitir que abusen de ellos para logar estar junto al poder. No hacen huelga, no hacen reclamos, se agachan y obedecen, meten los dedos donde les diga la reina.

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Aquí y Ahora: RAFAEL SUCARI

UN DÍA EN EL TALLER DEL ESCULTOR Y POETA

Por Jonás Perea Muñoz

Aquí y Ahora es un Ciclo de entrevistas que pretende mostrar el trabajo de referentes del Arte, la Arquitectura y la Cultura, que despiertan en mi un particular interés y admiración. Tomando como hilo conductor la posición de la persona en un recorte sensible de tiempo presente y en su cotidiano vivir.
Quizás el objetivo de este ciclo sea el de orientar al auto conocimiento de los actores involucrados, considerando al lector como juez y parte y la difusión del trabajo de personas inquietas destacadas en el medio y por ello me resultan imprescindibles.
En principio estoy pensando en tomar a la ciudad de córdoba y sus alrededores, en su condición de polo cultural, como sitio específico, aunque no es descartable ampliar fronteras en un futuro próximo.

Conocí a Rafael Sucari a través de las redes. Al tiempo pude visitar una importante muestra que realizó en el Museo Caraffa y su obra me cautivó. Al año siguiente comenzamos a trabajar en el Ciclo de arte que organizamos junto a Marta Rivero en la Sede del Colegio de Arquitectos de la Provincia de Córdoba – Regional 6 de la Ciudad de Villa Carlos Paz y no dudamos en convocarlo. Abrió las puertas al conocimiento de su taller y de su casa. Su presencia en Colegio fue muy importante y desde aquel momento mantenemos una cordial relación.

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– ¿Cómo es un día en tu taller (detalles de la vida cotidiana)?

Creo que me gustaría contestar a esta pregunta hablando en plural, es decir hablar de “mis días” y relacionarlos con otra pregunta: ¿Podemos separar nuestra obra de la vida cotidiana? Pregunta a la que tanto el tiempo como las actividades están íntimamente ligadas. Por ejemplo, me gusta salir a caminar por la mañana antes de comenzar cualquier actividad, mi mirada se alimenta de la vida de las calles y del parque que está cerca de donde vivo. Pienso, cuántos de esos elementos artificiales o naturales de la ciudad se cuelan en la obra que estoy pensando, cuanto de esas ramas, cuanto de esos colores, cuanto del ritmo de la gente y de las máquinas, no lo sé, pero sin duda influyen cuando llego a mi taller. Por otro lado llevo una vida bastante desprolija en cuanto a horarios y actividades (por eso, quizás mi obra tiende a organizarse más rígidamente, como una especie de compensación). Hay cosas que sin embargo son permanentes, como las caminatas a las que me refería, mi café en el bar que ya conozco, así como la lectura (ensayos, historia, novelas) y una mirada, bastante asidua, en las redes sociales, son actividades continuas e imprescindibles.

– ¿Cuando trabajas?

No trabajo todos los días, pero sí voy al taller todos los días, miro lo hecho, reviso lo que tengo pensado, siempre encuentro algo y descarto otras cosas. El paso del tiempo y el silencio entre obra y obra, entre gesto y gesto, hacen realidad el proyecto.
Si no fuera así, en mi caso, el hacer sería una simple especulación intelectual.

– ¿Cuándo nace la obra?

En realidad ésta pregunta se complementa con la anterior, no tengo un método, no hay nada seguro, a veces son restos de otros trabajos no terminados que están reclamándome, ideas que han ido siendo postergadas, errores que han sido descartados y cobran nueva vida. Así que yo hablaría más de desarrollo que de gestación de obra, que es a lo que me he estado refiriendo. En general, me gusta la idea de las series, de continuar una línea de trabajo investigando hasta intentar que se agote, y eso puede llevar mucho tiempo.

“El Guardián” — hierro y aluminio, pulido/ patinado
medida: 115 x 50 cm

– Siguiendo ese pensamiento podríamos preguntarnos ¿Cuándo se sabe que la obra está terminada?

Bueno, esto es difícil de contestar. Es una experiencia muy común, para la mayoría de los artistas, que en el momento de estar trabajando la obra les plantee otras posibilidades o caminos diferentes a los planificados.
Ésta una situación que todos resolvemos con dudas, a la que nos resignamos y decidimos desarrollar el punto al que hemos llegado, pero esa incertidumbre queda y te reclama. Es a la vez, un momento de exaltación por lo que se decide y una angustia por lo que no fue. Desde esa decisión, uno sabe que siempre andará buscando también aquellas otras obras que no fueron y quizás no serán y continúa trabajando en ese mar de posibilidades.

Desde esa incertidumbre sale la certeza de que toda obra es una obra no terminada, inacabada.

Esto se ve más claro en la literatura, muchos han sido los autores que hablan del total de su obra como de un solo libro, y eso, en el compendio general de su trabajo se ve claramente, así el caso de Borges es paradigmático con sus laberintos, espejos, mitologías a las que recurre insistentemente. Esto es más que un problema de estilo, es estar frente a una inmensidad imposible de abarcar, en el sentido de lo que quedó pendiente de ser y no fue.

– Si tuvieras que ligar tu obra a una corriente o a referentes actuales que alimenten tu trabajo, ¿cuáles serían?

En un momento como éste en que todos los “ismos” están atravesados por nuevas intervenciones los movimientos y las categorías han desaparecido. Sin embargo, tentativamente podría decir que el Constructivismo, o ciertas posiciones geométricas,son marcas que están presente en toda mi obra como método técnico, que de allí yo tome caminos que me lleven a explorar las texturas de la Modernidad o la pureza ascética del minimalismo va a depender del desarrollo de las piezas. No me gusta encasillarme en una sola dirección cuyas normas estéticas ya están dadas, eso es historia del arte, y la creación, si bien está sujeta a ella, no es teoría estética, la creación de la obra siempre debería ser una escalera que te lleve a otro lado.

“Fuga” hierro — pulido/ patinado
medidas: diámetro 80 cm (2017)

– Aquí y ahora (lo primero que se te ocurra).

El resplandor de la luz, el sigiloso desplazarse de mi gato por la casa.

– Una comida, bebida y/o un postre.

El café.

– Un aroma.

El olor de pasto mojado.

– Un disco.

Serrat, Silvio, Carmina Burana, Clearence. Tantos! ese es un mundo aún más mixturado, que por su capacidad de sintetizar el momento y el espacio se transforman en uno solo.

– Un libro.

En este momento “Fama y soledad de Picasso” de John Berger. Siempre “Seda” de Baricco.

– El mejor regalo.

De nuevo en plural. Mi sillón de lectura, los gatos que alguien ha traído a mi vida, algunos encuentros sorpresivos.

– Otras disciplinas que desarrolles con comodidad y cuentas pendientes.

La poesía sigue siendo un referente. La lectura mi formación favorita. Me gustaría tener más tiempo para escribir, y por eso y “otras cositas”, escribir en este momento es tanto mi deseo como mi frustración al mismo tiempo.

“Circulo Abierto 1”— Hierro patinado
medida: diámetro 130 cm  (2018)

– Entonces, ¿Cómo decidís hacer escultura o escribir?, parecen actividades tan diferentes.

Es una pregunta que desde los ámbitos artísticos me han hecho varias veces, y la respuesta es muy sencilla: es la misma actividad: la reflexión, el compromiso con las formas o la palabra, la búsqueda. En ambas, por más abstractas que sean, por diferentes que sean las herramientas y los materiales, uno sabe que se enfrenta al mismo misterio, siempre se parte de la impronta de tener adelante una problemática que debe ser descubierta, ponerle nombre. Siempre es un intento de descubrir nuevas relaciones, significados.
El arte, cualquiera sea la intención, intenta instaurar en la realidad miradas que antes no existían o se entendían de forma diferente: formas de los objetos, formas de las palabras, comprender haciendo. Lo que separa las artes son problemas relacionados con habilidades técnicas y ese es un tema diferente.

– Una compañía: Todo y nada (solos siempre somos más que uno, ¿no?)

Por supuesto, la soledad es necesaria, pero siempre necesitamos al cómplice, al que mira y le da credibilidad a la obra……..y a su amplitud, por supuesto. No somos sin el otro.La observación es necesaria tanto como observación en sí misma, como para el hacer. La obra siempre es un diálogo o una confrontación con uno mismo. Pero es el otro el que le da su significado, el que la instaura en la vida, el que la arranca de su soledad de objeto, de “Su ser cosa”. El arte es una construcción social con una función metafísica. No nos olvidemos que el arte nace allá en el mundo de la magia y de “lo religioso”. Tampoco nos olvidemos que al fin y al cabo la obra es un lenguaje, no el de la lógica sino el de la materia o la palabra que se reorganiza desde otra forma y lo traduce. Es “el otro” el que la instaura en el mundo humano, social a través de la observación y de la crítica.

– Un lugar en el mundo.

Mi taller.

– Comentanos un poco de tu trayectoria.

Bueno, yo suelo decir que vengo de la literatura y a veces cambio y lo digo a la inversa. Lo cierto es que yo mismo no lo sé con certeza y posiblemente no tenga mucha importancia. Para enmarcarlo temporalmente digamos que por los años 60 y pico publique mi primer libro de poesías y al mismo tiempo tuve la suerte de asistir a los talleres libres de la UNC. donde May Musso, una persona extraordinaria, estaba a cargo de nuestros intentos. Claro, era una época donde se establecía otras relaciones entre las actividades artísticas, que habilitaba a una búsqueda de ensambles, y era común las muestras plásticas con lecturas de poesía. No digo que fueran mejores o peores tiempos, todos sabemos, los logros y las frustraciones de esa época! Después, como muchos de mi generación, yo hice una elipse de tiempo, y durante un largo período abandoné la escultura, pero no el arte. Comencé a trabajar y conocer el oficio de Forjador de hierro, que tiene su magia y me dio un conocimiento enorme de los materiales, del hierro como materia particularmente. Durante esos años, a la vez tuve una riquísima práctica de taller con el maestro Miguel Ángel Budini. En fin, esa fue una etapa tormentosa y variada en que nuevas prioridades se acercaban, la familia, los hijos, etc. Recién volví a trabajar en escultura en los años 80 / 90 en el que viajé a Nueva York, y eso cambió definitivamente mi perspectiva. Cuando se activa una parte de la creatividad se movilizan todos los aspectos internos y se activan la movilidad de las búsquedas.

– ¿Cómo fue la estadía en NY?

Muy intensa y muy difícil al mismo tiempo. Por un lado está el tema de la supervivencia, del trabajo, de las relaciones humanas y eso lleva mucho tiempo de solucionar cuando sos extranjero. Sin embargo el aspecto cultural compensa todas esas vicisitudes.En ese momento yo escribía crónicas de arte y vivencias cotidianas de Nueva York para la Guía Cultural de Córdoba., lo que hacía que mi inmersión en el mundo cultural fuera muy intensa. Ningún artista puede vivir en Ny y salir indemne. La ciudad en si es una experiencia abrumadora de la cual no puedes abstraerte. Durante ese tiempo, repitiendo aquellas primeras experiencias en Córdoba, volví también a la escultura, y tuve mucha suerte, pude exponer en un museo, participar de trabajos colectivos y en un concurso inter estatal obtener un “Best of The Show”.

– Y el regreso…

(Risas) bueno vos sabes que ningún regreso es fácil. En ningún tema. Durante un largo tiempo uno no sabe si está aquí o allá, y todo suena extraño, los lugares que estaban abiertos están cerrados, uno puede ser un extraño en su propia tierra. Yo tuve la suerte de encontrarme con gente de una gran generosidad, como Cecilia Vélez que me abrió su taller para trabajar, en fin, volver es un largo camino en el que es necesario decidir si es un camino, de regreso y se queda en la nostalgia o es uno de ida, que hay que armar de nuevo las expectativas y los senderos.

– ¿Cómo es el paso del taller al museo y viceversa?

La experiencia de exponer en un museo, es un desafío muy especial. El tiempo (dos años) que me llevó preparar la muestra que realicé en el Museo Caraffa el año pasado fue una experiencia muy fuerte y después de realizada no es fácil volver al taller. Por muchas razones, en una exhibición de ese tipo te enfrentas a miradas mucho más anónimas que las que recibís en una galería, y al desafío de la crítica mucho más especializada, por lo que la tensión y el estrés son aún mayores. Y esto, la mayoría de las veces puede ser muy traumático. Exhibir es exhibirse, es poner en valor la obra, lo que uno hace y lo que uno es. No fue mi caso por suerte, yo me sentí muy realizado. Hay, también otro aspecto más personal como lo es el golpe de ver toda la obra junta, trabajos de años quizás. Ésta es una experiencia incomparable, creo que ahí entendés realmente lo que estás haciendo, que va más allá de lo bueno o malo. Es algo así como el tiempo detenido o resumido que se te muestra desnudo. Por eso, a veces, las exposiciones dan esa sensación de final.

– ¿Podes anticipar algo de lo que estás trabajando ahora?; fecha para una próxima muestra.

Paralelo a mi trabajo de escultura, estoy coordinando, junto a Marta Rivero, un taller de materiales, (barro, madera, hierro) con la idea de explorar tanto las posibilidades materiales como plásticas de su uso. Es una propuesta que es casi un desafío de largo alcance, pero tenemos la suerte de estar trabajando con personas que ya vienen de diferentes ramas del arte, lo que le da al grupo una sensibilidad muy especial, y la percepción de Marta que viene de la crítica y la curaduría le da un toque complementario muy enriquecedor a la tarea.
Respecto a mi tarea de escultura, específicamente, no te puedo adelantar mucho porque como dije antes, mis piezas tienden a ser un proceso, pero podría darte el nombre de la serie, lo que puede acercarte a la idea en la que estoy abocado: “Exploración sobre vacío”. La novedad, en este tema, sería que después de tanto tiempo de explorar las esferas, en este momento estoy haciendo esa exploración con el cubo. Hay ciertos aspectos en que la geometría se complementa y se deriva, te lleva a otra búsqueda y otro encuentro. Tengo también la intensión de recatar el tema de las texturas, que tanto amé. Rescatar lo que por fotos aprendí del gran maestro catalán Subirach. En fin, estoy en eso. El proyecto en desarrollo es en una serie de obras de tamaño tanto pequeño como mediano y grande. Tengo una propuesta para un trabajo que podríamos denominar como descomunal o monumental, una muestra a gran escala, pero aún es muy temprano para hablar de eso.

– Última pregunta: ¿Qué es el arte para vos?, danos tu definición del arte.

Siempre me aparecido muy acertada el comentario de Georgia O Keeffe, la gran pintora norteamericana, cuando decía que en esta tarea, más que la fama y el dinero, el desafío es hacer visible lo invisible.

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El trabajo que Rafael Súcari viene realizando en escultura es contundente y su factura impecable. Su carga intelectual puesta al servicio del material y la síntesis formal logran captar la atención del observador en todas sus dimensiones.
Sus obras no tienen tiempo pero si dialogan con el espacio.
Chapeau.

Jonás Perea Muñoz / Aquí y ahora – Ciclo de entrevistas / Junio 2019