“MUSEO HORACIO ÁLVAREZ”

PRESENTACIÓN DE DOCUMENTAL

El próximo Martes 18 de Diciembre a las 20 hs. se presenta el Documental “Museo Horacio Álvarez”, dirigido y producido por Francisco D´Intino. Este Museo, ubicado en la calle Félix Garzón 2075 de la ciudad de Córdoba, alberga 80 obras distribuidas en 200 metros cuadrados. Teresita Markman, quien fuera su eterna compañera de vida, abrió las puertas de esta casa museo para dar a conocer el trabajo de este artista que, desde el silencio y el ostracismo, mostró la “humanidad doliente” de las barrancas del Barrio Alberdi, como él mismo define su representación.

La Colección del Museo Caraffa alberga nueve obras suyas, entre las cuales se encuentra “La Tormenta” ganadora del Segundo Premio de Pintura en el Salón de Otoño de la Dirección Provincial de Turismo de Córdoba, en 1949.

Entre mayo y junio del 2002, en el Museo Caraffa se realizó la exposición monográfica “Horacio Álvarez, pinturas y dibujos” (ver tapa de catálogo), que implicó una importante investigación hacia la búsqueda de devolver a la escena artistas como Álvarez. Este tipo de tratamiento y búsqueda investigativa, se realizó también con Manuel Reyna, Clara Ferrer Serrano, Res y José Landoni.
Para esta muestra se editó un catálogo que incluye los textos que dan sustento a todo el contenido de la muestra junto a las crudas representaciones de Álvarez.

¿Quién fue Horacio Álvarez?
Horacio Álvarez nació en 1912, en la localidad de Villa del Rosario (Pcia. De Córdoba). A los diez años se trasladó a la ciudad de Córdoba con su familia y se instalaron en Barrio Alberdi, en las cercanías de lo que en aquel momento era una zona de barrancas. En el año 1928 ingresa a las Academia Provincial de Bellas Artes “Dr. José Figueroa Alcorta” que concentra entonces la enseñanza artística en el ámbito cordobés. Allí cursó durante tres años con docentes entre los que se encontraban Carlos Camilloni, Francisco Vidal y Antonio Pedone. Estos artistas son aquellos que han tomado contacto con la pintura europea moderna y vehiculizaron estas nuevas experiencias en el medio cordobés, fundamentalmente a través de una reelaboración del paisaje.

Concentró su atención en el paisaje de la ciudad, a diferencia de sus maestros quienes dieron un vuelco hacia el serrano, Álvarez se preocupó por aquellos ámbitos de marginalidad con su topografía particular y sus personajes típicos del suburbio.
Sus obras fueron desarrolladas apelando a sus recuerdos, la observación directa que supo tener de esos escenarios durante su niñez y adolescencia. Al momento de realizarlas, aquellos entornos ya se encontraban parcial o completamente modificados.
Trabajaba con óleos de tonos bajos y sobrios, de esta manera se valía para describir la particular situación que indagaba en sus obras.
Más tarde, encontró en el dibujo el vehículo apropiado para el desarrollo de su producción y mantuvo una particular predominancia en el pequeño formato. Esta elección disciplinar fue quizás el motivo por el cual su asomo en la escena se vio dificultoso, a partir de la histórica subordinación respecto de la pintura.

Durante mucho tiempo, su red de vinculaciones se circunscribía al ámbito local. Cerca del final de la década del 50` se asomó a la escena nacional, fundamentalmente por su cercano vínculo al llamado Grupo del Litoral (Leónidas Gambartes, Juan Grela y Ricardo Supisiche)

El realismo social también fue un movimiento al que se lo inscribió, dentro suyo se destacaban los nombres de Antonio Berni, Lino Spilimbergo, Juan Carlos Castagnino, entre otros. A pesar de eso, no actuaba bajo la militancia que sí se identificaba en estos otros artistas.

En relación al panorama internacional, Álvarez optó por quedarse en Córdoba, con excepción de viajes esporádicos a Europa que lo pusieron en contacto con obras de Goya, Velázquez y Modigliani.

La primera vez que expuso en Córdoba lo hizo en 1933, en una muestra colectiva en la que presentó un autorretrato al óleo. Once años más tarde, realizó su primera exposición individual en el Salón Blanco del Ministerio de Obras Públicas. Su actividad expositiva se extendió hasta los inicios de los años 70´.

Durante las décadas del 40 y 50 su producción comenzó a circular por diferentes salones y en los escasos espacios de exhibición que había en Córdoba.

Su relación con Buenos Aires se limitó unas pocas muestras colectivas y otras dedicadas a artistas cordobeses. Si bien su obra fue muy buen recibida por los críticos de aquel momento, la actitud que prevalecía era la de indiferencia, excepto para aquellos que decidieron radicarse en esa ciudad, tal es el caso de Ernesto Farina. Esta actitud, todavía persiste en la actualidad.
Como se dijo, a partir de la década del 70´ sus presentaciones fueron cada vez más esporádicas hasta replegarse, en los 80´, a su taller desde donde se aleja casi totalmente de la mirada pública.

En 1999 realizó lo que sería su última exposición, en la Galería Praxis, donde presenta todo el trabajo desarrollado en su taller. Ese mismo año, a los 87 años, fallece en la ciudad de Córdoba.

Fecha: Martes 18 de Diciembre  ::  20 hs.
Lugar: Museo Emilio Caraffa (Av. Poeta Lugones 411)
Entrada Libre y Gratuita

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