Crítica Teatral: “La Librería”

PÓRTICO HACIA UN MUNDO EXQUISITO

Por Silvina Patrignoni

La estética de la obra La Librería, dirigida por Diego Aramburo y estrenada hace poco por la Comedia Infanto-juvenil, es un manjar. Deliciosa, se arriesga en terrenos poco visitados por el teatro para niños convencional y marca el pulso de las nuevas tendencias. Esto, hablando de un grupo que es de producción oficial, no es poca cosa. La obra, que toma recursos de la literatura, el cine y el teatro (con)mueve por su entramado, finamente tejido.

Ante nosotros, emerge una librera –Juana– interpretada por Eugenia Hadandoniu y un fantasma particular –Víctor, encarnado por Martín Gaetán– en una atmósfera extracotidiana, de algún pueblo cualquiera que no registra un tiempo anclado y común. Junto a la librería, trabaja Samuel –Matías Etchezar– chocolatero profesional y caballero andante en los sueños de la librera, es un vecino particular (tan dulce como el producto que elabora) que está enamorado de la nueva dueña del local de libros.

De líneas estoicas, la atmósfera de la puesta es de carácter melancólico, austero y de extrañamiento. Por ejemplo, cuando aparece el personaje de Petra –Nancy Rodríguez– con el recurso de la luz se enuncia la imagen de las películas viejas y de esa forma, el aire se colma de una sensación de mágico ensueño. Un libro interactivo, gigante dispositivo escénico en el medio del espacio, va guiando las escenas. En él, se refugia el vértigo que va anunciado el devenir de los hechos que suceden entre sueños, mundos paralelos y cotidianeidad. Con cada vuelta de página, se pliegan y despliegan las diferentes manivelas que dan marco a esta historia.

Los tópicos, trabajados con calidad por los actores y todo el equipo de trabajo, son el amor y el mundo de los libros. Sin embargo, como en todas las buenas conversaciones, estos temas remontan a otros y sumergen a los espectadores –de la edad que sean– en un universo para nada rosa. Por el contrario, lejos de ser una novela cursi y facilista, la poética que constituye esta propuesta es sutil y profunda, permite y promueve la reflexión conjunta con el público y sugiere infinitas puertas para imaginar.

Nos parece oportuno, referir al mundo creado por el celuloide burtoniano; lo que impulsa este correlato es la palabra hechizo. Así, hechizados, nos deslizamos por las escenas corporizadas por La librería en puntitas de pie (tal como se mueven, sigilosos, los personajes en escena). En cada momento, una grata sorpresa se empuña: visiones, intrigas, revitalizaciones fantásticas de cuentos; todo es posible cuando se trabaja seriamente en escena, sin que medien las reglas impuestas del “deber ser didáctico” de un producto artístico destinado a niños. Por eso, nos parece que no puede pasar inadvertida esta obra que con calidad y calidez se pone en escena.

La librería, de la Comedia infanto-juvenil se repone en mayo y, creemos válido destacar, ha sido galardonada por ATINA con los premios a mejor producción, mejor diseño de vestuario y de escenografía.

 

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Obra: La librería de Marie Josée Bastien (Comedia infanto-juvenil)
Dirección y puesta en escena: Diego Aramburo.
Elenco: Eugenia Hadandoniou, Martín Gaetán, Nancy Rodriguez., Matías Etchezar
Narración en off: Mario Lugones
Diseño de escenografía, vestuario y maquillaje: Diego Aramburo
Música original: David Arze
Realización de escenografía: Gustavo Serrano, Germán Riachi, Silvia Carranza
Realización de vestuario: Norma Ledesma, Inés Bustos, Octavia Lichieri, Laura Sabatini, Elba Sosa
Maquillaje, pelucas y sombreros: Nancy Bazán. Clara Quevedo y Liliana Cuaglia.
Realización de utilería: Mariano Petrello, Laura Charra, Verónica Díaz y Ayelén  Galdeano.
Diseño de luces: Hugo Arias
Producción: Lucía Nocioni
Asistencia de Dirección: Gabriela Fogliatti.

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