PONGAN HUEVOS, SON YOUTUBE
La grandeza de este video no está en su multiplicación de insultos. Reacciones de Un Hombre Pacífico se sostiene durante 7 minutos porque hay una puesta en escena calculadísima para que el relato crezca, se complejice y perfeccione.
Si mostramos durante tanto tiempo a un hombre sentado en cámara fija, el sentido común nos indica que el relato aburre. Pero no, la destreza coreográfica de la familia Pasman hace que la escena dispare subtramas y puntos de giro abrumadores.
La primera decisión a destacar es el ángulo en el que enfocan a Pasman; jamás vemos su cara y eso intensifica la gestualidad corporal. Su voz se complementa con la epilepsia de su cuerpo. La frase “estamos en la B” es efectiva por la sincronización de cada sílaba con su encorvamiento espasmódico. Este acople lingüístico enriquece al personaje y le brinda una caracterización contundente que justifica la puesta de cámara.
Los insultos tampoco funcionan sin el ingenio de Pasman para resemantizarlos. Cuando manda a la puta que los parió a Jota-Jota López, Aguilar y Pasarrella, tras un lapsus esencial para los tiempos de comedia, Pasman agrega en la lista a su padre que lo hizo hincha de River. Este devenir discursivo mantiene en vilo al espectador, en esa tensión placentera del no-se-sabe-qué-puede-decir.
El relato también genera una tensión subterránea y por lo tanto más efectiva: la debacle física de Pasman. El registro documental arriesga al espectador a presenciar una muerte, factible por el frenesí de ira y la edad. Este vouyeurismo morboso combinado con las ocurrencias dionisíacas de Pasman hace que Reacciones de un Hombre Pacífico sea un exponente brutal de lo tragicómico: nosotros la pasamos bien porque Pasman la pasa mal; somos conscientes del artificio audiovisual, sabemos que existe una cámara y un montaje, pero Pasman sólo repara en una exacerbación que lo devora, que lo ubica fuera de sí.
También podría marcarse como acierto la confluencia de factores socioculturales; la aparición de este video como discurso paralelo a un hito histórico. Sin el descenso de River funcionaría, ¿pero funcionaría tanto? La coyuntura logra que Reacciones de un Hombre Pacífico sea una ícono catártico para aliviar el acontecimiento deportivo.
Sin embargo, lo más logrado desde lo cinematográfico es su manejo del fuera de campo. Vemos a Pasman en su sillón verde. ¿Qué hay alrededor? Los personajes secundarios aparecen gradualmente y conforman un entramado familiar preciso.
Quien primero se presenta es Facundo, responsable de la cámara. Este personaje, sobre el final, vuelve a verse en un estado de furor parecido al de su padre, haciendo que su misma cámara oculta lo atrape. La hija de Pasman, Carmela, pregunta angustiada por Santiago cuando ingresan los hinchas de River. También le da permiso a su padre para romper muebles. Con este poder de síntesis Facundo encarna una rebeldía adolescente inofensiva mientras que Carmela se convierte en una presencia angelical, protectora de su padre y de su hermano, a quien termina localizando por mensaje de texto.
El pico del video es el ingreso a cuadro de Cristina con un calmante. Esta situación raya lo inverosímil pero está planteada con la frescura de una rutina matrimonial, como si la escena se repitiera cíclicamente, potenciando el absurdo.
Cabe hacer una última pregunta: ¿a quién le habla Pasman? Evidentemente a un televisor, o a él mismo usando como médium un televisor. Pero al elevar los niveles discursivos, al verse Pasman articulado por un medio de reproducción, nos termina hablando a nosotros, ofreciéndonos un show de honestidad.
Esta entrega hace a la fascinación del personaje. El éxito del video es una forma de agradecer esa porción de intimidad costumbrista.
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Titulo: Reacciones de un Hombre Pacífico: El Tano Pasman (andate a la puta que te re mil parió)
Año: 2011
País: Argentina
Duración: 6.59 minutos
Intérprete: Santiago “El Tano” Pasman, Facundo Pasman, Carmela Pasman, Cristina de Pasman
Cámara: Facundo Pasman
Montaje: Carmela Pasman
Difusión: Federico Bidetto








decis que la pasamos bien porque el tano la pasa mal, pero tambien ocurre la identificacion con el sufrimiento del tano, a todos a los que nos gusta el video estuvimos asi alguna vez gritando, llorando, hablandole a un televisor como queriendo conectarse a un nervio y transmitir nuestra energia a lo que sucede mas alla de nosotros, el puto partido que se esta perdiendo, y el resto no lo entiende, no se conecta o directamente no les gusta y le parece ridiculo, que lo es, aunque no tiene nada que ver la logica con esto.