FUGAZ TRATADO SOBRE MICHAEL GIACCHINO
Cuando mi irritación llegaba al límite, imaginaba el set de filmación de John Carter antes de disparar toma. Me resultaba fácil visualizar 50 técnicos estresados para convertir a Taylor Kitsch en el hombre más sexy del mundo. Peluqueros insistiendo en el brushing. Depiladores contando cada bello pectoral y resolviendo cuántos extraer para lograr la síntesis perfecta entre lo agreste y lo gay friendly. Maquilladores recortando la barba mediante ecuaciones faciales y acomodando manchas de tierra sobre el rostro como si estuvieran ante un lienzo impresionista. Entrenadores caminando cejijuntos en círculos alrededor del cuerpo desnudo de este chico para concluir, tras breve asamblea, que necesitan reforzar urgente el abdominal inferior izquierdo.
¿Y qué decir de John Carter como película? De Duna, tiene lo peor por sus espacios arenosos y arquitecturas escherianas; de Avatar, sus extraterrestres anoréxicos; de Star Wars, su barroquismo cultural y homenajes hiperventilados; de El Señor de los Anillos, su mística a lo Enya; de Gladiador, sus peripecias rebuscadas en coliseos marcianos; de Sherlock Holmes, sus vueltas de tuercas que rompen arandelas; de 300, su abuso homoerótico; de Freddy Kruger VI, su 3D insignificante; de Hellraiser, los pelados pálidos vestidos ridículamente.
El merchandising de estas producciones tan caras tiene algo positivo: estandarizan como producto paralelo la banda sonora. El compositor es Michael Giacchino y agradezco que se pueda escuchar su música aisladamente; en la película queda entorpecida por un diseño sonoro cachivachero que en copias dobladas al castellano directamente te hacen sangrar el oído.
Giacchino es, junto a Danny Elfman y Elliot Goldenthal, de esos músicos con una identidad perceptible en apenas 3 acordes. Marcan su impronta en cualquier proyecto. Giacchino se destaca por su obsesión académica para orquestar, pero equilibrada con una desfachatez melódica y una ejecución excesivamente vital, inquieta y sincopada. Giacchino es un compositor elegante adicto al LSD. Un gremlin de smokin; todo lo que compone es desinhibido y original pero a su vez prolijo, armónico y medido hasta en el golpe de una pandereta.
No quiero perderme en el balbuceo de un fanático. Me tomé el trabajo de compilar pequeños fragmentos de distintas películas para ejemplificar su estilo. El total de pistas no supera los 20 minutos y quizá inspire a alguno para seguir buscando su música.
Pueden bajarlo desde acá: http://www.mediafire.com/?c0t9oga0cpbzu56
Calificación: 2,5 morenaux
_____________________________
Título: John Carter de Marte
Título original: John Carter
Año: 2012
País: EE.UU.
Duración: 132 minutos
Dirección: Andrew Stanton
Guión: Andrew Stanton, Mark Andrews, Michael Chabon (historia de Edgar Rice Burroughs)
Producción: Nathan Crowley, Lindsey Collins, Jim Morris, Bob Roath, Colin Wilson
Intérpretes: Taylor Kitsch, Bryan Cranston, Ciarán Hinds, Willem Dafoe, Lynn Collins, James Purefoy, Samantha Morton
Dirección de Fotografía: Daniel Mindel
Dirección de Arte: David Allday
Sonido: Timothy Nielsen
Música: MICHAEL GIACCHINO
Montaje: Eric Zumbrunne








Hasta el link dejaste, compartiendo al Giacchino! A verrrrrr…
Y no quise dejar el link de la banda sonora de John Carter para no ser pesado, pero si alguien lo pide…
Una remake de Duna dirigida por Emilio Vieyra y protagonizada Guido Suller enteramente rodada en los majestuosos paisajes de la provincia de San Luis hubiese resultado igual de pedorra que esta peli pero al menos habría estimulado la industria nacional.