LOS ANTAGONISMOS EN LA ARGENTINA: ¿diferencias irreconciliables?
Ante todo buenas tardes. Es un gusto para mà poder expresar, con gran respeto hacia el lector, una opinión sobre lo que me está pasando como argentino por estos dÃas.
Creo que estamos transitando un momento muy importante a nivel cultural en la Argentina. Las dualidades que nos caracterizan como argentinos han llegado a un grado de extrema tensión. Las dicotomÃas propias de las principales ideologÃas que se han desarrollado en nuestra patria desde el comienzo de nuestra organización nacional, allá por el siglo XIX, se están tensionando cada vez más.
Cuando hablo de las dicotomÃas de nuestro pueblo me refiero, por ejemplo, a: unitarios – federales, izquierda – derecha, radicales – peronistas, River – Boca, estás conmigo o en contra mÃa, entre otras inevitables toxinas que hemos heredado a lo largo de estos últimos ciento cincuenta años.
Por estos dÃas, me siento un poco ahogado entre mares y mareos de palabras que se emiten por los distintos medios masivos de comunicación y en las frecuentes discusiones entre individuos: estás a favor o estás en K ontra. Mi única esperanza es la sÃntesis superadora de tanta contienda entre opuestos. No quisiera angustiarme demasiado por tal pugna porque quizá sea la antesala de esa sÃntesis que necesitamos como sociedad.
Mi ilusión de paz frente a tanta violencia mediática llega cobijada por esa tradición hegeliana del concepto de la dialéctica, en donde dos opuestos (tesis y antÃtesis, kirchneristas y antikirchneristas) resuelvan su disputa en una forma superior, en una sÃntesis más trascendental, con una complejidad aceptada, evidenciada a través de una sÃntesis que se caracterice por la superación pacÃfica de las diferencias, por la construcción común y el diálogo basado en el respeto y el compromiso mutuo entre quienes convivimos en esta nación.
Creo que la soga se está rompiendo frente a tanto tironeo y cuando nos caigamos de un lado y del otro veremos que estamos sobre un mismo suelo, un suelo complejo pero que necesitamos cuidar entre todos porque es el que nos contiene.
Humildemente, frente a este panorama cultural de la Argentina, ¿no serÃa conveniente empezar a cuestionar nuestros enfrentamientos inútiles, nuestras catarsis autodestructivas y levantar la mirada hacia un horizonte más amplio? ¿No es tiempo de comenzar a respetarnos sin reÃrnos de quien camina junto a nosotros, de valorar las diferencias, de buscar la conciliación? ¿No creen que es hora de ir cuestionando con respeto el legado de ideologÃas que sirvieron como puntos de partida para nuestra organización nacional, pero que ya demandan una actualización por el dinamismo que presenta la historia humana?.
Soy comunicador social y si hay algo que aprendà en mi querida Universidad Nacional de Córdoba es que los medios de comunicación masivos son empleados por personas, y como tales tenemos una subjetividad al momento de expresar una idea o informar un hecho. Sabemos muy bien que hay grupos de poder polÃtico y económico, de un lado y del otro, que condicionan la producción y emisión de mensajes masivos. Entonces, me parece muy peligroso caer en la tentación de comprar irreflexivamente todo lo que nos venden los medios.
Considero que quizá sea hora de transformarnos en actores/constructores del bien común porque la expectación pasiva y desesperada de nuestro contexto poco puede enriquecernos y mucho nos lastima. Cuando aquello suceda tal vez divisemos con optimismo una sÃntesis superadora de nuestras diferencias aparentemente irreconciliables.
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