UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD PARA CONOCER LA OBRA
DEL CÉLEBRE FOTÓGRAFO
A pedido del público y antes de que se marche en su itinerancia internacional el Centro Cultural Borges vuelve exponer las fotografías del consagrado fotoperiodista Steve Mc Curry. En la mejor tradición documental Steve McCurry busca y encuentra aquellos retratos inolvidables. Reconocido universalmente como uno de los mejores creadores de imagen actual, McCurry es periodista estadounidense, autor de la célebre fotografía «La niña afgana», aparecida en la revista Nacional Geographic en junio de 1985. Sharbat Gula fue fotografiada cuando tenía 12 años en junio de 1984 en el campamento de refugiados Nasir Bagh de Pakistán durante la guerra contra la invasión soviética.
La exposición, curada por Virginia Fabri y auspiciada por la embajada de los Estados Unidos, propone un recorrido de su obra, con 120 fotografías tomadas desde 1980 hasta la actualidad. Recorre las distintas regiones del mundo por las que McCurry viajó, como el Tíbet, la India, Afganistán, Sri Lanka y Japón, entre otras, y muestra distintos aspectos de su diversidad cultural, en imágenes irrepetibles pues muchos de esos lugares sufrieron cambios profundos y no pocas de sus tradiciones han desaparecido.
+ «La Niña Afgana»
Particular relieve adquiere la exposición de la foto de la niña afgana. Esta imagen constituye uno de los episodios más conmovedores de la fotografía contemporánea. Sharbat Gula fue fotografiada en junio de 1984, cuando tenía 12 años, en el campamento de refugiados Nasir Bagh, en Pakistán. Su expresivo rostro de ojos verdes dio la vuelta al mundo, desde la portada más famosa de la revista.
Mc Curry realizaría luego una búsqueda de la joven que duraría unos 17 años y regresó a la región fronteriza entre Afganistán y Pakistán poco antes de que el campamento de refugiados fuera cerrado.
Acompañado en su búsqueda por Rahimullah, un importante periodista paquistaní, sólo obtenía falsas pistas, mujeres con un sorprendente parecido físico, rumores de que falleció a los trece años durante el parto de su primer hijo… Desalentado regresó a Estados Unidos, mientras Rahimullah continuó con la búsqueda.
Por fin Rahimullah encontró a un hombre que aseguró ser el hermano de la muchacha de la foto y, luego de no pocos esfuerzos obtuvieron el permiso del marido y de sus tres hermanos para verla, pero con el rostro oculto tras un velo.
Tras la autenticación de su iris y las investigaciones del FBI, se confirmó que se trataba de la misma persona y Steve se trasladó inmediatamente a Pakistán donde se produjo el reencuentro. Las nuevas imágenes de Sharbat mostraban el deterioro causado por el paso del tiempo y, sobre todo, por las precarias condiciones en que había vivido todos esos años como refugiada. La historia fue contada en la edición de marzo de 2003 de la revista National Geographic.
Una carrera brillante
Nacido en Filadelfia en 1950, Steve Steve McCurry alcanzó el punto culminante de su carrera en 1980, cuando se disfrazó con una vestimenta nativa y cruzó la frontera de Pakistán hacia un Afganistán controlado por los rebeldes, poco antes de la invasión soviética.
Fue uno de los primeros reporteros en obtener imágenes de lo que estaba sucediendo en ese territorio. Esta cobertura le valió la Medalla de Oro del premio Robert Capa al mejor reportaje fotográfico desde el exterior, un reconocimiento reservado a los fotógrafos que exhiben un coraje excepcional en el ejercicio de su profesión.
McCurry cubrió gran cantidad de áreas de conflicto, incluyendo la guerra Irak-Irán, la desintegración de Yugoslavia, Beirut, Camboya, Filipinas, la Guerra del Golfo, China y realizó una cobertura continua de la situación en Afganistán. Es miembro de la agencia Magnum desde 1986.
Su obra mereció numerosos reconocimientos, entre ellos Fotógrafo de Revista del Año, otorgado por el National Press Photographers Association, y el Oliver Rebbot Memorial Award, que recibió en dos ocasiones. En 1985, sentó precedente al ganar cuatro primeros premios en el concurso anual de World Press Photo.
McCurry lleva realizados más de 75 viajes por la India, Nepal y Tíbet, entre otras zonas, donde tomó magníficas imágenes que reflejan la vida, las creencias y las costumbres de esos pueblos. En esos recorridos retrató tanto a los indios celebrando la fiesta de Holi, como a monjes budistas en sus monasterios, entre otros temas.
McCurry enfatiza el uso de la fotografía color para capturar la esencia de la lucha humana y la alegría. En la mejor tradición documental, busca y encuentra aquellos retratos inolvidables.
«Si encuentro a la persona o el tema oportuno, en ocasiones regreso una, dos, o hasta media docena de veces, siempre esperando el instante justo. A diferencia del escritor, en mi trabajo, una vez que tengo hechas las maletas, ya no existe otra oportunidad para un nuevo esbozo. O tengo la foto o no», expresa McCurry, y agrega: «esto es lo que guía y obsesiona al fotógrafo profesional, el ahora o nunca. Para mí, los retratos transmiten un deseo de relación humana, un deseo tan fuerte que gente que sabe que no me volverá a ver nunca más se abre a la cámara, esperando que alguien observe al otro lado, alguien que ría o sufra con ella».
Fue en la India donde McCurry aprendió a ver y esperar en la vida. Es en la espera donde la gente olvida su cámara y el alma aflora hasta que se hace visible.
Mc Curry es también miembro directivo de Imagine Asia: una organización que ayuda niños en comunidades rurales de Asia, abordando dos temas que son fundamentales, como la educación y la salud.
Cierre de Exposición: Miércoles 20 de Octubre
Lugar: Centro Cultural Borges (Viamonte esq. San Martín – Buenos Aires)






