Entrevista: DIEGO ARAMBURO

«CUANDO UN TEMA NO CONSIGUE TENERSE MÁS EN SILENCIO, PUES ES MOMENTO DE PROPONERLO AL PÚBLICO»

Por: Martín Cabrera

Charla con el director teatral Diego Aramburo

Él viene de Bolivia. Llegó por primera vez a Córdoba con su grupo de teatro, convocado para una de las ediciones del Festival del Mercosur. Inevitablemente, como sucede en casi todos los festivales internacionales, se produjo un encuentro con hacedores del teatro local que le abrieron las puertas para empezar a producir trabajos en conjunto. Retornó varias veces. Siguió conociendo gente y siguió dirigiendo espectáculos con actores cordobeses que lo acogieron y le dieron un lugar en la escena cordobesa. Sus obras han sido premiadas y reconocidas no sólo a nivel local, sino también a nivel nacional e internacional. Su pasión constante por la actividad que realiza, sus viajes profesionales alrededor del mundo, su particular manera de dirigir los procesos de creación para transformarlos en obras que en ocasiones trascienden las convenciones teatrales, su mirada política sobre Latinoamérica y su tonada internacional, lo señalan como uno de los directores jóvenes más interesantes de la escena sudamericana. Y esta semana, viene a estrenar en Córdoba “El preciso instante para no ser amado”, una obra de su autoría que pone en escena dirigiendo al grupo cordobés Sr. Barbijo. Diego Aramburo charló con Bitácora de Vuelo.

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– ¿Qué es lo que te interesa de venir otra vez a producir en Córdoba?

Me interesan los lazos a largo plazo. Profesionalmente, es mucho más productivo y mucho más real. La obra, uno la construye a lo largo de reflexiones prolongadas; reflexiones prácticas, claro. Entonces, es ideal conseguir hacer varias obras con colaboradores con los que uno se entiende y con los que produce algo que lo motive, intrigue e instigue a seguirlo haciendo.
Mi primer venida a Córdoba fue con mi equipo de Bolivia, en el año 2000, gracias al Festival del Mercosur. También el Festival me invitó una segunda vez en 2003 y eso abrió la posibilidad de que encuentre gente con la que fui creando vínculos profesionales muy nutritivos para mí. Ahí fue que conocí a Cipriano Arguello Pitt y la gente de DocumentA/Escénicas y que trabajé por primera vez con Eugenia Hadandoniou. El encuentro artístico con ella es, para mí, fundamental para seguir interesándome en crear acá y esto se ha visto fortalecido con la posibilidad de volver trabajar con Pablo Martella y Matías Etchezar (junto a Eugenia y algunos otros artistas son el núcleo del grupo Sr. Barbijo), y profundizar lo que hicimos en King Kong Palace.

– ¿Cómo ves el teatro cordobés en relación al teatro de las ciudades del mundo en las que vos dirigís?

En cada lugar hay características absolutamente distintas. Por las condiciones económicas de producción, la idiosincracia del lugar, los imaginarios que lo caracterizan. Al teatro cordobés yo sólo lo veo a vuelo de pájaro cada vez que estoy acá y me parece muy interesante que esta ciudad tenga y defienda los importantes espacios que representan sus Festivales Internacionales (del Mercosur, de Teatro para chicos, de Danza); la reflexión sobre la escena que se genera en gente como Pipi (Cipriano Argüello Pitt) y Jazmín Sequeira; la persistente actividad independiente, a pesar de las adversidades.
Y, seguro que hay aspectos que se deben fortalecer, mejorar y pensar, como la posibilidad real de que un actor viva de su trabajo en tablas y la duración de las producciones en cartel (cosa que interviene en la anterior y que tiene que ver con estrategias de espacios, difusión, incluso la forma de subsidio y administración económica de los que están en esto). Son preocupaciones comunes a todos los que hacemos teatro en todas partes, la cosa no está fácil en ninguna parte; pero es admirable que la gente (el ciudadano de casi cualquier ciudad occidental, al menos) sigue necesitando consumir cultura, teatro y las otras manifestaciones artísticas, que muchas autoridades cada vez insisten erróneamente en declarar en crisis, en crisis de sus razones de ser, y más.

– ¿Por qué elegiste «El Preciso Instante Para No Ser Amado» para estrenar acá?

Ya creé y presenté distintos trabajos acá, pero la mayoría no eran textos míos. No sé por qué sólo logré presentar una obra con texto propio hasta ahora en Córdoba. Entonces se me hacía importante que en esta oportunidad toque ese aspecto.
Además de que me parecía perfecta para encarar con Eugenia, Pablo, Matías y personas que me interesaba encontrar acá como Maxi Gallo y Analía Juan, con quienes alguna vez nos habíamos cruzado antes y a los que vi como actores, pero nunca habíamos trabajado.

– ¿En esta nueva puesta cuánto hay de Diego Aramburo y cuánto hay de Sr. Barbijo Presenta?

Cada puesta que hago tiene todo de mí y todo de quienes participan. Me es insatisfactorio hacer un trabajo que solo me porte a mí, mi universo o mis ideas. Me sería aburrido pensar en hacer un encuentro (para colmo internacional), y que quien resulta mi «contraparte local» no tenga peso en el resultado.
En ese sentido, y como dije antes, el encuentro con Eugenia y el resto del equipo es de ida y vuelta.

– ¿Qué relación tiene esta nueva obra con otras puestas que has dirigido en nuestra ciudad?

Mi obra es un todo. Cada puesta en escena sigue un camino coherente que se cruza con las otras en algún punto. Lo mismo pasa entre «El Preciso…», «King Kong…», «La Librería» o las de Bolivia como «Crudo», «Ese Cuento del Amor», o incluso las grandes producciones como «Macbett», que hice en Canadá en el 2009.
Al mismo tiempo, cada obra es algo distinto a las demás, profundiza más un aspecto o reflexiona sobre algo específico del total de mi universo. Acá me interesaba internarme aún más en la idea de que la obra existe sólo en la percepción de quien la recibe/observa/especta.

– ¿Cuáles son tus expectativas con este proyecto?

Todas. Es una obra que me parece pertinente mover hacia afuera, pensar mucho en exportarla a distintos festivales, instancias donde pongamos a prueba la propuesta.

– ¿Por qué deberíamos ir a ver «El preciso instante para no ser amado»?

Creo que esa reflexión le corresponde al publicista de la obra y a los críticos. A los artistas nos corresponde responder a las pulsiones interiores, a la sensibilidad y necesidad expresiva que tenemos. Cuando un tema no consigue tenerse más en silencio, o quedar en el interior de uno dando vueltas, pues es momento de proponerlo al público y, sin duda, puede que el momento o la necesidad personal artística y humana no se encuentre con la de los espectadores. Fijate sino en VanGogh, solo como ejemplo muy conocido. Pero también puede que, muy probablemente algo de sincronía y sintonía exista porque todos vivimos la misma realidad local cuando pertenecemos a la misma localidad; pero, sin duda, pertenecemos a la misma realidad humana, anclados en un tiempo común a todos. Y también está la realidad global, ahora que estamos en tiempos de tanta facilidad de comunicación.

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Obra: «El preciso instante para no ser amado»
Estreno: Viernes 13 de mayo  —  21:30 hs.
Funciones: Viernes 20 y 27 de mayo  —  21:30 hs.
Sala: Documenta Escénica
En escena: Pablo Martella, Luciana Sgró Ruata, Maximiliano Gallo, Lisandro March, Analía Juan, Eugenia Hadandoniou, Diana Lerma
Batería: Matías Etchezar
Concepción escénica: Diego Aramburo
Asistencia de Dirección: Eugenia Hadandoniou – Matías Etchezar
Arreglos y asesoramiento musical: Matías Etchezar y elenco
Diseño de Iluminación: Diego Aramburo
Diseño de Sonido: Atilio Sánchez – Diego Aramburo
Arte: Natacha Chauderlot
Producción General: Eugenia Hadandoniou
De: Diego Aramburo
Dirección: Diego Aramburo
Es una producción de: Sr. Barbijo presenta, DocumentA/Escéncias & Kiknteatro

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