IDENTIDADES DE LA CULTURA LATINOAMERICANA

SEGUNDA MUESTRA DEL CINECLUBISMO CORDOBÉS 

Los días Martes de Agosto, en la sala digital Juan Oliva, de las Ciudad de as Artes, se proyectarán  la Segunda Muestra de Cineclubismo Cordobés, integrada por una selección proveniente de Alemania. Ciclo producido por el Instituto Goethe Córdoba, la Cinemateca del Instituto Goethe de Buenos Aires y Cine Club JUAN OLIVA / Cine Club 9 REINAS.

Formarán parte de la muestra, «GAUCHOS, el que no sube no cae», «Cholita Libre» y «Esto es Ritmo!», películas realizadas sobre personajes fuertemente enraizados en la cultura latinoamericana.

Martes 3 de agosto de 2010  // 20:30 hs

:: GAUCHOS, el que no sube no cae.
de Jana Richter. Alemania, 2009. 85’.
Actores: José Mellado – “Gringo” Mamani – Jesús Tolaba – Hugo Vera – Roberto Mena – Sergio Rodriguez.

«Gauchos», es una película que trata acerca de personas que viven el riesgo. Las que siempre se vuelven a subir, sin importar si se han caído. Los gauchos son hombres que encuentran la felicidad a lomo de caballo, y para quienes la felicidad consiste en salir al galope sin saber adónde dormirán, qué comerán o cuándo volverán.�
Algunos piensan que este cowboy sudamericano se había extinguido por obra de la modernidad, pero sigue existiendo aunque a veces trabaje en una oficina, un matadero o un hospital. Ser gaucho es una pasión, que además se transmite de generación en generación. La verdadera escuela del gaucho es su caballo, que le enseña lo realmente importante en la vida: paciencia, perseverancia, destreza y talento para improvisar; mientras que el caballo regala al gaucho su lealtad, fuerza y energía.

 + de Jana Richter
Ees parte del NUR film group formado por estudiantes de Yana Drouz y David Safarian. NUR film group es un colectivo de cineastas que provienen de todos partes del mundo.
Latinoamérica no es una novedad para la joven cineasta Jana Richter, nacida en 1978, sino que una y otra vez fuente de su curiosidad. Así es como su primera película estuvo dedicada a Cuba (‘Si Cuba no existiera, habría que inventarlo’, 2004). Posteriormente realizó una película en Argentina, ‘Gauchos: El que no sube no cae’. La directora estuvo filmando nueve meses en Chicoana la vida diaria de los Gauchos y sus familias. Su obra más reciente ‘Cholita Libre’, está dedicada a un grupo muy especial de mujeres bolivianas.

Martes 10 de agosto de 2010  // 20:30 hs

:: CHOLITA LIBRE
de Jana Richter y Rike Holtz. Alemania, 2009. 70’.

Las luchadoras femeninas profesionales de Bolivia no dan un paso atrás.
Con un salto volador que eleva su pollera por los aires, Yolanda «la Apasionada» agarra el cuello de su oponente con las piernas y la tumba al piso.
Es una de las muchas escenas en el documental “Cholita Libre”, un drama que trata sobre las dificultades dentro y fuera del ring que enfrentan cuatro luchadoras profesionales bolivianas, conocidas como «cholitas» en su país natal.
«Si tuve algún problema durante la semana, lo canalizo sobre el ring usando mi fuerza y energía», dijo Claudina «la Maldita».
Para Carmen Rosa «la Campeona», Yolanda «la Apasionada», Claudina «la Maldita» y Rosita «la Rompecorazones», la vida es una lucha, sea durante sus encuentros en el ring o cuando intentan sobrevivir fuera de él.
«Ningún hombre es mejor que yo, las mujeres somos muy valiosas», dijo Rosa con una gran sonrisa luego de una victoria sobre un hombre. «¡Los hombres comen y visten ropa limpia gracias a nosotras!»
La presencia de Yolanda en el ring es el cumplimiento no sólo de su sueño, sino del de la persona que le sirvió como inspiración: su padre. Su padre, ex luchador profesional, “soñó siempre con tener un hijo varón que siguiera sus pasos”, explicó.
Pero lo que pone a las luchadoras bolivianas en una categoría aparte con respecto a luchadoras de otros países, incluyendo los Estados Unidos, es que visten faldas tradicionales, conocidas como polleras, que cubren una buena parte de su cuerpo, en vez de utilizar trajes que frecuentemente no son más que bikinis con mucha decoración.
«Al cubrir nuestro cuerpo hay más misterio y eso seduce más a los hombres”, dice Claudina, coqueta.
Y desde el momento en que entran al ring hasta que suena la campana final, las luchadoras femeninas ganan una independencia a la que deben renunciar como parte de la sociedad.
«Puedo ser mala y vengativa”, dijo Claudina durante una escena en la que ridiculiza a su ex marido y adversario, de quien se separó luego de la muerte de su pequeño.
Aún así, es “un deporte extremo, complejo y apasionante a la vez donde no todo es completamente bueno ni completamente malo”, dijo Rosita.
Richter y Holtz seleccionaron a sus luchadoras en uno de los países más pobres del hemisferio occidental porque el deporte – o el cine, dependiendo del crítico – ofrecía una perspectiva de la sociedad boliviana que no había sido revelada antes.
«[Queremos terminar] con esa visión paternalista que a veces tiene Europa con Sudamérica, al creer que su gente es pobre y no ve su riqueza de espíritu y fortaleza», escribieron los directores en una declaración.
Probablemente logren su objetivo, según la crítica de cine boliviana Liliana de la Quintana.
«[Richter y Holtz han empleado] un acercamiento respetuoso de una cultura a la otra cuando muestran a estas mujeres como personas dignas y no [meramente] como algo exótico o como algo que se vende», expresó.
La película no es sobre la lucha de las mujeres para derrotar a sus oponentes, sino sobre su supervivencia, dijo Richter.
«Estas mujeres tienen que luchar cada día y si no lo hacen, pierden», dijo. «Si ganan, continúan luchando, y éste es un ejemplo maravilloso”.

Martes 17 de agosto de 2010  //  20:30 horas.

:: ¡ESTO ES RITMO!
de  Thomas Grube y Enrique Sánchez Lansch , Alemania, 2004. 100’.
Música: Karim Sebastian Elias
Fotografía: René Dame, Marcus Winterbauer

Durante los últimos meses de 2002, un grupo de 250 jóvenes estudiantes de Berlín se embarcaron en un proyecto educativo que jamás se había hecho antes: participar en un masivo espectáculo de danza, correspondiente a una innovadora coreografía de «La Consagración de la primavera», de Igor Stravinski. La mítica obra musical, interpretada por la Orquesta Filarmónica de Berlín bajo la batuta de su director, Sir Simon Rattle, era el marco ideal, lleno de magia, ritmo y poder ancestral, para que un grupo de estudiantes heterogéneos -y totalmente ajenos al mundo artístico- se implicasen en el proyecto. Pero la cosa no iba a ser fácil.

Este documental -rodado desde septiembre de 2002 hasta febrero de 2003- recoge diversos momentos del aprendizaje de los alumnos, divididos en diversos grupos, según sus edades y las partes diferentes de la danza. La coreografía corrió a cargo de Royston Maldoon, un eminente y veterano coreógrafo británico que, junto a sus ayudantes Susannah Broughton y Volker Eisenbach, empleó mucho tiempo y esfuerzo para extraer de los estudiantes la fuerza y la ilusión necesarias para que se implicasen en el proyecto. Junto a momentos de pura clase de danza, de explicaciones y ejercicios, el film recoge declaraciones del equipo de Royston acerca de los alumnos y de sus progresos, del director de la Orquesta Filarmónica de Berlín, Sir Simon Rattle, y de algunos alumnos, especialmente de tres: una chica y un chico alemanes y un estudiante de origen nigeriano.

El documental, dirigido por Thomas Grube y Enrique Sánchez Lansch, es eminentemente didáctico y, al margen de lo que se pueda pensar, es muy poco espectacular, e incluso en el aspecto puramente técnico resulta algo plano. Porque el verdadero espectáculo -su fuerza- es el valor educativo del inaudito proyecto, algo muy original y de una extraordinaria audacia. Los chicos implicados eran de todas las nacionalidades, algunos exiliados y la mayoría de clase baja, no muy brillantes académicamente. Gracias a las clases de danza, escuchan y logran entender poco a poco lecciones acerca de la importancia de imponerse retos, de la necesidad del silencio y la seriedad, de hablar con el cuerpo como expresión del alma, y de reconocer realmente a quién tenemos al lado. Así, se les conmina a no hacer caso de las risas de los demás cuando emprendemos un camino en la vida: «Un amigo es alguien que te ayuda a llegar más alto», explica Royston a sus alumnos. En realidad, el film es una reivindicación del valor del arte en una sociedad que olvida a menudo este aspecto de la vida. Hace falta gente creativa, no sólo buenos trabajadores, se dice en el film, y el arte tiene una influencia regeneradora y revitalizante en el ser humano. Como afirma Sir Simon Rattle, «el arte no es un lujo, sino una necesidad».

Organizan: Instituto Goethe Córdoba, Cinemateca Instituto Goethe Buenos Aires y Cine Club JUAN OLIVA/ Cine Club 9 REINAS

Funciones: Martes de Agosto  //  20:30 hs
Lugar: Cine Club Juan Oliva – Sala Digital de la Ciudad de las Artes ((Av. Ricchieri esq. Concepción Arenales, Bº Rogelio Martínez)

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