«UN LIMBO BRAVO, CON UN POCO DE INFIERNO»
El día jueves 3 de marzo a las 19:00 hs se presentará la muestra “Múltiple” del artista plástico cordobés Mateo Argüello Pitt en el Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Caraffa de la ciudad de Córdoba.
En esta oportunidad el artista exhibirá pinturas y objetos recientes que remiten a la naturaleza. La muestra busca desentrañar “como lo fraccionado, la pequeña particularidad va construyendo la diversidad”, explica el artista.
Al mismo tiempo se presentará, editado por Galería Via Margutta, el libro sobre sus primeros 20 años de trabajo en el arte. La presentación estará a cargo del propio artista, María Canterna de Becerra (directora de Galería Via Margutta), Fernanda Vicente (diseñadora), Gabriel Gutnisky (crítico de arte) y Verónica Molas (crítica de arte La Voz del Interior).
La conceptualización general del libro surge a partir de una idea rectora en la que Mateo Argüello Pitt participa y es coprotagonista de su libro, pero la protagonista principal es la OBRA misma, su propio desarrollo, crecimiento, evolución y vida. “El libro del artista Mateo Argüello Pitt se diseña bajo la premisa de expresar y contar la vida de su OBRA”, la cuál expresa, a través de la constante experimentación plástica, “un limbo bravo, con un poco de infierno”, donde la naturaleza y los diversos personajes se presentan por medio de la estética, el dramatismo y la violencia construyendo un todo armonioso y tenso a la vez.
Es una edición muy cuidada de 260 páginas en donde se realiza un recorrido integral de toda la producción del artista desde sus comienzos hasta la actualidad, con valiosos aportes en el análisis de la obra a cargo de destacados críticos de arte del medio local e internacional.
— A manera de prólogo
por Alicia de Arteaga
Ya lo decía el gran Piero de la Francesca, y me lo repitió Fernando Botero mientras tomábamos té en su departamento de 72 y Park Avenue, en pleno Manhattan, una tarde helada de fines de los noventa: “Toda la vida de un artista se resume en el momento de capturar una imagen que lo eternizará para siempre”. En Piero era la lisa tersura de sus telas.
La imperceptible levedad de los seres que la habitaban sostenía una identidad que ha trascendido el paso del tiempo. No hace falta decir que la rotunda desmesura de los gordos “boterianos” le han garantizado al colombiano nacido en Medellín un lugar en la historia del arte y un lugar físico en el espacio, por la materialidad insoslayable de sus figuras color pastel, rotundas y risueñas, se diría que felices.
Mateo Arguello Pitt , Córdoba 1972, es un artista de marca. Ha creado su propia huella con personajes pequeños, superpuestos y repetidos, en una secuencia lúdica que invade la tela en un camino de ida y vuelta. Primero está el dibujo, un grafismo narrativo, digno reflejo de la presencia humana en el desamparo del fondo monocromo; premonitorio, quizás, de otras angustias presentes en la austera sinceridad de su pintura.
La mirada se demora en detener la fuga de la imagen hacia los extremos, como si en el instante de concretar el trazo fuera imposible retenerla. Teo, en la tierna apelación de su hermano Cipriano, no vacila en dejar que hablen los espacios vaciós, lejano de la obsesión barroca del “horror vacui”. Su manera de imaginar la escena es una suerte de coreografía con desplazamientos e intermitencias. La cama, el boxedor, el perro, la casa… el recorrido remite a la propia historia, a los relatos familiares, al permiso para crear y a la elección de la pintura como forma de vida, camino ganado de antemano por la complicidad de su hermano, Cipriano junior, el del teatro.
Desde hace tiempo me acompaña en la vida de todos los días una pequeña casa de Mateo, universal en el sentido que el holandés Vermeer concede a la eternidad de lo cotidiano. Cambiante, según la mirada y la ocasión. El cordobés pintor se ha apoderado de un estilo y una paleta que lo hacen inconfundible y de eso hablábamos una tarde de otoño bajo un viejo aguaribay en Villa Allende.
Bienvenida la frescura de esa sombra leve como la palabra del artista, sus recuerdos, sus sueños cumplidos y los sueños por cumplir.
Hablamos, por primera vez, mucho tiempo antes de su viaje a París, cuando ya la pintura era el derrotero de la vida del joven cordobés. Desde entonces, la imagen personal y su proyección en la escena del arte fueron creciendo de manera proporcional a sus convicciones. El libro era una asignatura pendiente y aquí está, con la certeza de una obra que se vuelve narrativa y literaria, y de las palabras, con su propio espesor y color, en las voces del hermano, la coleccionista y el crítico.
Desde una terraza de Lutry, bajo la sombra de un tilo perfumado, con los Alpes como vigías, en un paisaje tan suizo como el chocolate, celebro que la pasión y la constancia de Maru Becerra hayan encontrado un cauce para trazar en este libro la memoria de un pintor, sincero en su entrega, que tiene por delante muchas páginas por cumplir. Salud, Mateo.
Lutry, Suiza, agosto 2010
Prólogo: Alicia de Artega
Críticos: Gabriel Gutnisky, Demián Orosz, Gail Lusby, Cipriano Arguello Pitt
Entrevista: Verónica Molas
El libro se encuentra a la venta en las siguientes librerías: Librería del Museo Sívori Bs. As., Librería del Museo Emilio Caraffa Cba, Librería del Museo Genaro Pérez Cba., Amerindia Cba., El emporio del Libro Cba., Rubén Libros Cba., La biblioteca Cba., Librería del Palacio, Cba. y Galería Via Margutta Arte Contemporáneo.
Fecha: Jueves 3 de Marzo — 19:00 hs
Lugar: Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Caraffa (Av. Poeta Lugones 411)






