UNA OBRA KING KONG PALACE – UN CREADOR GONZALO MARULL
Te invito a ver King Kong Palace en la ciudad que se presente. (Y te doy diez razones para que no te la pierdas)
Uno- Vi King Kong Palace en Córdoba.
En una biblioteca popular.
La obra me devolvió como espectador la participación, la inteligencia, la creatividad y la inocencia.
Hay recuerdos que no voy a borrar.
Dos- King Kong Palace es un texto brillante de Marco Antonio de la Parra, que a su vez es un dramaturgo brillante y generoso.
Diego Aramburu es un director de teatro boliviano brillante, reflexivo y disciplinado.
Los actores cordobeses brillan con palabras que siembran imágenes en movimiento. Los actores son jóvenes, pero parece que cargan en sus espaldas años y años de brillar haciendo teatro.
Todo es brillante.
Yo vi tu corazón brillante sobre el mic en una mano.
Tres- El proceso teatral es como un mapa del tesoro en una película de piratas vieja. Para llegar al tesoro hay que encontrar y juntar todas las partes.
Luego con el mapa entero nos dispondremos a hallarlo.
Sería como un puzzle en donde cada parte tiene la misma importancia.
El texto es una parte, el director otra, los actores, los técnicos, las reflexiones, el espectador, cada uno posee una parte pequeña del mapa.
King Kong Palace es un tesoro encontrado por un equipo persistente o un gran puzzle de los que cuesta muchos meses armar.
El tiempo es un efecto fugaz.
Cuatro– Diego Aramburu y Marco Antonio De la Parra entienden que la mejor producción está en la cabeza del espectador.
Aromas que no voy a olvidar.
Cinco- Mi querido amigo Jorge Monteagudo me dijo cuando salimos de verla:
“No había escenografía. Los siete parados frente a nosotros. Bañados por una luz de vitrina de carnicería…”
En realidad, sí había escenografía.
Vi el hotel descascarado.
Escuché el crujir de los escalones de madera; sentí el aroma de la grasa del ascensor de puerta plegable.
El perfume rancio calaba los huesos.
Sí, la escenografía estaba en los cuerpos.
Solo para darme amor.
Seis- Asistimos a una especie de recital emotivo donde siete actores muy lúcidos entienden que la palabra no es autosuficiente, ni plena, ni portadora de un único sentido; sino que por su propia incapacidad, su naturaleza falaz, es una palabra que no dice sino que hace, no muestra, sino que oculta, no revela aquello que el personaje parece decir, sino aquello que no quisiera decir, y en esta condensación del habla, el silencio es tan expresivo como el discurso.
Silencios que prefiero callar.
Siete- El argumento de la pieza es muy atractivo.
El personaje de los cómics, Tarzán, envejeció y perdió el poder.
Fue expulsado por los nativos en África a quienes terminó por tiranizar durante décadas. Su mujer, Jane, consiguió que les den asilo en un lugar llamado King Kong Palace Hotel, donde se alberga el también héroe de historietas convertido en animador de cumpleaños para chicos, Mago Mandrake; este espera que el administrador del Hotel le otorgue un espacio de poder, pero a la llegada de Tarzán y Jane, parece que el favor será para ellos.
En la vida de Tarzán y Jane hay un hecho tan oscuro como su tiranía: la muerte de su hijo Boy.
La lucha por el poder es llevada a cabo casi tan solo por Mandrake, ya que Tarzán no tiene más temple ni esperanza desde que perdiera a su hijo Boy.
Las camareras del hotel anuncian a Tarzán su futuro y prevén la llegada al poder para Mandrake, quien dará una mano a su destino uniéndose a Jane.
Dejar, amar, llorar.
Ocho- A través de esta puesta de King Kong
Palace, en Córdoba, el teatro vuelve a explotar su capacidad de contar historias, creando, reciclando, bisociando elementos (Shakespeare/Los cómics/Massive Attack/Latinoamérica); y entendiendo, a través de la propuesta de Diego Aramburu, que la forma es el contenido que sube a la superficie.
Yo vi tu corazón.
Nueve- La simpleza en el teatro, es su mayor virtud.
Hay secretos en el fondo del mar.
Diez- Te volvés a tu casa con interrogantes. Es lo que ocurre con el mejor teatro político. King Kong Palace es una obra política porque te hace ver al mundo de una manera diferente de aquella que te piden que uses para ver al mundo.
Mientras vos jugás.
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Obra: King Kong Palace
Autor: Marco Antonio de la Parra
Dirección: Diego Aramburu
Elenco: Natacha Chauderlot: Ana | Belén Castillo Garnica: Eva | Luciana Sgró-ruata: Ada | Maximiliano Rabbia: Mandrake | Marcos Polzoni: Administrador | Eugenia Hadandoniou: Jane | Pablo Martella: Tarzán
Concepción escénica: Diego Aramburu
Asistencia de dirección: Matías Etchezar – Pablo Martella
Arreglos y asesoramiento musical: Matías Etchezar
Diseño de iluminación: Charly García
Imágenes: Luciana Sgró-ruata
Arte: Natacha Chauderlot
Producción general: Martín Cabrera
Asistencia de producción: Eugenia Hadandoniou
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Funciones:
15-Mayo Mendoza
16-Mayo San Juan en el marco del 26º Festival Nacional de Teatro







