Entrevista: SANTIAGO VÁZQUEZ

LA BOMBA VA!

Por Gloria Kreiman

En su segunda vez en Córdoba (la primera fue en septiembre de 2010) y ya planeando una tercera para el 20 de agosto -siempre en Captain Blue XL-, “La Bomba de Tiempo” festejó su 5° Aniversario con un show que explicó contundentemente el porqué de su creciente éxito y de su slogan: “el trance del ritmo en estado puro”.

El grupo de percusión (formado en 2006) improvisa dirigido a través de un lenguaje de señas, convoca una heterogénea multitud cada lunes en el Centro Cultural Konex de Capital Federal, genera una verdadera fiesta donde quiera que vaya y regala sonidos que van de la electrónica al afro, dirección orquestal con anarquía sonora, virtuosismo y esfuerzo. La concurrencia agradece bailando toda la noche y formando parte de esos ritmos con sus aplausos.

En la presentación del sábado 14 de Mayo, además, Gastón Testa y Mara Santucho fueron los artistas invitados que se sumaron a los tambores con piano y voz.

Bitácora de Vuelo conversó con Santiago Vázquez -director de “La Bomba de Tiempo”- sobre el fenómeno del grupo, los procesos musicales y sus próximos proyectos.

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– ¿Cómo es esto de la dirección orquestal con señas en la improvisación?

Lo que hacemos con “La Bomba” es improvisar ritmo. Es un grupo de percusión y las melodías que se forman son solamente las que resultan de la combinación del tono de los tambores que tienen su melodía, pero sobretodo es ritmo y es para bailar. Y la improvisación es una forma de conectarse con lo que te está pasando en ese momento como músico y también lo que está pasando en ese lugar en ese momento, con la gente, con el clima, con el grupo, con toda la energía. También sucede que la improvisación muchas veces tiene la tendencia a convertirse en algo caótico o en algo con una forma difusa. Entonces, la dirección con señas permite coordinar esa improvisación y de alguna manera darle forma a todo el material que está surgiendo de la presencia de cada uno de los músicos y del lugar, del público. El director mediante las señas lo que hace es organizar de alguna manera ese material, a veces disparar alguna idea que le parece que puede ser útil a la improvisación, o simplemente derivar las energías. Es un poco la torre de control del aeropuerto, pero las ideas musicales vienen de cada uno de los músicos que están tocando. Linda metáfora.

– En “La grande” -banda que incluye otros instrumentos además de la percusión- ¿Cómo es el ensamble, el proceso?

Es distinto. La percusión como nosotros la entendemos en “La Bomba” -que tiene que ver con el baile y con la repetición, con algo del trance del ritmo en el sentido de los ciclos de la repetición- hace que haya algo que ya está ensamblado de entrada. Todos los percusionistas estamos acostumbrados a tocar de esa manera, a hacer base prácticamente y es nuestro rol en casi todas las otras músicas, salvo en la música específicamente de percusión. Entonces eso ya es un punto de partida que es muy bueno, que ya genera de por sí entre los músicos un ensamblaje que es muy gozoso. Y después las señas realmente coordinan todo eso, pero el ensamble ya está. En el caso de la improvisación con señas, cuando hay elementos armónicos o melódicos, es que ya las señas empiezan a hablar de cosas que hay que ensamblar. La armonía, embocarle a las demás notas. O en el caso de la música que no es rítmica, más aún: ya estás hablando de timbre.

Esta idea de la dirección con señas de improvisadores existe, seguramente desde mucho antes de que tengamos conciencia. Yo por lo menos sé que desde los ‘60 ya hay gente que viene de una forma u otra desarrollando esto, en general en relación a música más experimental, más ligada con el jazz, o la música contemporánea; en donde el ritmo no juega un papel tan importante, es más una cuestión tímbrica, armónica y de textura. Esto es como la diferencia en lo que traemos con “La Bomba”: es música para bailar, para el cuerpo, es súper popular.

– En relación a eso, ¿Pensabas que se iba a dar este fenómeno de llenar todos los lunes el Konex, con gente de traje, gente con rastas, un “after office” híbrido?

Gente de traje con rastas, también… Yo lo imaginaba. A mí no me resultó sorprendente que pase lo que pasó. Sí me resulta sorprendente, igual, que haya sucedido. Es decir: si hubiese sucedido otra cosa, me hubiera sorprendido. Si no hubiera sucedido nada, no; habría sido algo normal. La mayor parte de las veces uno intenta pero no sale. Lo que me sorprende es la magnitud y la verdad que es increíble que en nada más que 5 años se haya generado un fenómeno que no sólo llena los lunes el Konex en Capital -con un montón de gente que ya sabe a lo que va, que somos parte de lo mismo-, sino que además se extendió: Muchos de los músicos de “La Bomba” dan clases de improvisación con señas. Muchos alumnos de nosotros mismos también tienen sus grupos. Hay grupos ahora en varias ciudades que hacen cosas similares, que toman un poco el lenguaje este. Y es muy poco tiempo para que haya empezado a suceder esto.

– ¿Por qué en Córdoba el festejo -o el inicio del festejo- de los 5 años de “La Bomba”?

Primero porque es la primera vez que venimos a un lugar fuera de Buenos Aires por segunda vez. Es el primer lugar en el que reincidimos, fuera de nuestro hogarcito en Abasto. Ya es una confirmación: “acá está bueno”. Hay una onda que ya está armada, con la gente con la que la primera vez ya funcionó; y en ésta, por lo que vemos, viene mejor todavía. Y simplemente también porque coincidió. Es nuestro mes de festejo de cumpleaños y es nuestra fecha en Córdoba: festejemos en Córdoba.

– Además de irse a Brasil mañana, ¿Qué planes o proyectos tienen?

Sí, mañana mismo nos vamos. Vamos también por primera vez fuera de Argentina y del Río de la Plata. Tocamos una vez en Uruguay, pero la de mañana es nuestra primera salida que podríamos llamar “internacional” y para ver qué pasa con lo que hacemos fuera de nuestro mundito conocido.

Y un poco la idea también es tratar de generar acá una movida no igual pero similar a la que ocurre en Buenos Aires. Poder venir periódicamente y encontrarnos con la fiesta que se arme acá, que seguramente tiene sus diferencias, pero poder generar un espacio de “La Bomba” en Córdoba y que el público que ya está viniendo sepa que de acá a dos meses nos va a encontrar.

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