LA ARTISTA GRIEGA MAS RECONOCIDA VISITA CÓRDOBA
Nana Mouskouri, la artista griega más reconocida internacionalmente viene a la Argentina para celebrar sus 80 años en el marco de su gira despedida, y se presentará en nuestra Ciudad el proximo Sábado 23 de Noviembre a las 22hs en Espacio Quality.
Gira tras gira por el mundo, una canción tras otra, un álbum tras otro, Nana no parece condicionarse por la edad, después de una carrera que vio florecer desde 1959. Su gira mundial de despedida en 2007 parecía sugerir que la cantante tenía finalmente decidido su retiro. Sin embargo en 2008 volvió a empacar sus maletas para encarar otra gira mundial.
Mientras hay despedidas que se hacen rápido y de una sola vez, este no es el caso de Nana que parece continuar con la música todo el tiempo que le sea posible.
Los últimos trabajos discográficos de la cantante fueron a fines de 2012, con la edición de “Live at the Royal Albert Hall” y “Nana & Friends: Rendez-Vouz”. El primero incluye las canciones en vivo que presentó en el icónico Royal Albert Hall de Londres, durante su Farewell Tour, en 2007. Con clásicas composiciones como Amazing Grace, O Sole Mio, Love Changes Everything y leyendas como Love Me Tender, de Elvis y My Way. Nana & Friends: Rendez-Vouz es una colección de duetos que Nana realizó con diversos amigos alrededor del mundo, como Julio Iglesias (España), Joan Baez, Harry Belafonte (USA) o Martinho da Vila (Brasil). Una edición de temas especiales que fueron seleccionados por la propia cantante, incluye To Make You Feel My Love, escrita por Bob Dylan y el conocido “Let It Be” de Los Beatles, entre otros.
+ acerca de Nana Mouskouri:
Ionna Musjuri, conocida mundialmente como Nana Mouskouri, nació un 13 de Octubre de 1934. Comenzó su carrera a temprana edad en el Conservatorio de Atenas donde inicialmente estudio música clásica. Mientras aprendía a tocar el piano la joven Ionna comenzó a dar indicios de que también se transformaría en una destacada vocalista, gracias a su asimetría en las cuerdas vocales que hacían que su voz sea rica para alcanzar notas altas y producir tonos cristalinos con facilidad.
Sin embargo sus primeras experiencias no estuvieron ligadas a la música clásica. En los años 50 abandona las tradicionales canciones griegas en favor de la música pop en salones de baile de Atenas y Salónica. Sus inicios fueron de la mano de un cuarteto de jazz con el nombre poco original de “Los Atenienses”. El grupo perfeccionó su actuación presentándose frente a diferentes audiencias por bares de esa ciudad. En 1959 surgen los primeros triunfos para Nana gracias a la experiencia en diversos géneros musicales, como el pop, jazz, folclore, gospel, etc.
Ese mismo año contribuyó a la escritura de la canción “the children of Piraeus” para melina Mercouri que se convertirá en uno de los temas de la banda de sonido del film “Nunca en Domingo”, que le valió uno de los primeros premios. Dejando Atenas en 1960 para seguir su propio camino, fue convocada para varias ceremonias oficiales por el Primer Ministro. Fue así como se presentó durante una visita oficial que incluyó a diferentes personalidades, como Robert Kennedy, Juan Carlos – el futuro rey de España – y Aristóteles Onassis. Así se transformó en una fuente de orgullo nacional.
Su éxito en una amplia gama de concursos de canto internacionales la convirtió en una de las embajadoras oficiales de su país en el extranjero. Sus apariciones en escenarios europeos y americanos representaron una oportunidad para recordarle a la gente que la cultura griega todavía existía y nunca había estado más fuerte. En efecto, no era poco común para Mouskouri impresionar al público con sus interpretaciones de las obras delfamoso poeta griego, Nikos Gastos. Maria Callas también fue una importante influencia para Nana en su futura carrera. Ese mismo año Nana decidió dejar su país nativo para mudarse a Francia y aprovechar una oportunidad dorada de unirse a la compañía discográfica Phillips. Con sus gastos diarios cubiertos por Phillipe Weill, el director artístico del sello, Nana procedió a vivir la gran vida en la capital francesa. Descubrió la música francesa, incluyendo a Edith Piaf, que tuvo profundo impacto en ella; y Jaques Brel que se convertiría en uno de sus mejores amigos.
En este período grabó numerosas canciones en griego, francés, inglés e italiano que la acercaron a los aplausos de la crítica. A pesar de su modesto éxito, los críticos fueron unánimes en elogiar las actuaciones de la joven cantante griega y los profetas de la industria discográfica ya predecían un futuro brillante para ella.
“La montagne de l’amour”, “Le petit Tramway”, “Ton adieu” y “Retour á Napoli” son sólo algunos de las canciones que Nana presentó en un idioma extranjero en su intento de atraer al público francés y europeo. Sin embargo, Philippe Weill, pensando que Europa era demasiado pequeña para absorber la totalidad del potencial de Nana Moukouri, estableció claramente su objetivo en el público de habla inglesa. Al igual que muchos otros artistas en la búsqueda de fama internacional, la joven cantante partió hacia Nueva York en 1962, en un intento de ganarse a la opinión pública estadounidense con la ayuda de sus mentores, Irving Green y Quincy Jones – dos de los mayores fabricantes de estrellas de Estados Unidos de aquella época-. El jazz amante de Nana fue capaz de codearse con grandes nombres como Miles Davis, Dizzy Gillespie; Louis Armstrong y Shelby Singleton, con quien grabó un dueto.
Su primer álbum en inglés “The girl from Greece Sings” tuvo un éxito modesto pero sin embargo significó que la joven griega ya no sea totalmente desconocida para el público americano. De vuelta en Francia, Nana se presentó en los grandes escenarios, como el Olympia. Aquellos que inicialmente sólo la veían como una joven tímida, en unos meses se dieron cuenta de que era perfectamente capaz de fascinar a una sala llena. Georges Brassens, Jacques Brel, Guy Béart, Gilbert Becaud fueron algunos de los artistas de los que fue soporte y que la invitaron a subir al escenario durante sus recitales.
Después de un cambio de look sugerido por su nuevo manager, comenzó a desarrollar su carrera en Gran Bretaña, alojada por la BBC que creo un programa especialmente para ella: “Nana con invitado”. En 1963, Nana Mouskouri, que para ese momento estaba constantemente de escenario en escenario, ganó el Gran Premio del Disco por su álbum “Mes Plus Belles Chansons Grecques” (“Las más bellas canciones griegas”). Ese mismo año, fue una de las artistas convocadas por UNESCO para la grabación de “Ximeroni”, una obra de caridad en la que actuó junto a Maurice Chevalier, Bing Crosby , Edith Piaf y Louis Armstrong. Con esto Nana Mouskouri innegablemente llegó a la liga de las grandes cantantes y a partir de ahora estará en el mismo nivel que las grandes voces de nuestro tiempo.Así acordó realizar todos los conciertos ofrecidos para una gran gira en Canadá y Estados Unidos junto a Harry Belafonte para el “Maraton de la Canción”, en compañía de Charles Aznavour y el festival de la “Fete de l’humanité” en Courneuve.
Fue particularmente activa durante la segunda mitad de los años ’60, presentándose en diferentes lugares del mundo y adaptándose a diversas audiencias. En 1965, “L’enfant au tambour” fue la canción que finalmente le valió el reconocimiento popular en Francia. Este éxito fue pronto seguido por “Le tournesol”, “Quand tu chantes” y “Alléluia” en el curso de los años siguientes.
Otra vez estas canciones fueron interpretadas en alemán, inglés, italiano y japonés, atrayendo audiencias del Lejano Oriente que comenzaron a interesarse por la cantante. En la década del 70 Nana fue menos visible en los medios de comunicación, ya que la pasó recorriendo el mundo, dando conciertos sin escalas y recogiendo numerosos premios a lo largo del camino.
Al igual que artistas como Ella Fitzgerald y Maria Callas, Nana Mouskouri ha ganado reconocimiento como una diva internacional.
En los ’80 Nana interpretó otro hit, “Je chante avec toi liberté”, una adaptación del Coro Hebreo de la ópera “Nabucco” de Verdi, con la que ganaría numerosos premios y galardones.
No fue hasta 1984 cuando Nana retornó a su Grecia nativa después de una ausencia de más de 20 años para hacer un recital al pie de los escalones de la Acrópolis, ante una vasta audiencia que asistió para rendir homenaje a la mejor embajadora de ese país. A fines de los ’80, Nana parecía ir en contra de la corriente: una vez más retornó a sus raíces con la opera. Handel, Albinoni y Bellini fueron algunos de los compositores cuyo legado Nana Muoskouri adaptaría cuidadosamente para su álbum compilación de música clásica editado en 1988.
Inesperadamente Nana también exploró el mundo de la música gospel, un género que ya había cantado con el tema “Alleluia” en 1977. Su voz se prestaba perfectamente a este estilo y una vez más, Nana, hizo una actuación virtuosa junto con el coro de cantantes gospel que la acompañaban en el escenario en la gira que realizó después de la publicación de su álbum “Gospel Colour”, en 1990.
Por esos años, estuvo ligada a causas humanitarias relacionadas con la guerra de Yugoslavia, como embajadora de Unicef y se involucró en actividades políticas en su Grecia natal. Sin embargo estos compromisos no la privaron para seguir adelante con su carrera artística por el Norte de America, America Latina, Asia y Europa.
En 2002 revivió su experiencia inicial con el jazz presentando una serie de clásicos del género. Un tributo a los artistas que ella descubrió en sus comienzos, desde Dizzy Gillespie hasta Ella Fitzgerald, este “revival” sorprendió a los fans que no tenían expectativas de ella en este tipo de música. En 2003, Nana se casa nuevamente con su productor André Chapelle y otra vez responde positivamente al llamado de Unicef para actuar como Embajadora por voluntad propia.
Nana Mouskouri aparece en la lista de las 25 artistas femeninas que mayores ventas han tenido en el mundo, a la altura de Madonna y Celine Dion, con un estimado de 400 millones de discos vendidos.
Fecha: Sábado 23 de Noviembre :: 22 hs.
Lugar: Espacio Quality (Av. Cru Roja Argentina 200)
Valor de las Entradas: $ 460 platinum – $ 410 gold – $ 360 sector vip – $ 310 preferencial – $ 260 tribunas – $ 210 extremo tribuna






