AY, ABALLAY
¿El Martín Fierro es entretenido? ¿Juan Moreira? ¿Don Segundo Sombra? La gauchesca es un género denso y abrumadoramente extemporáneo. Crayón para la identidad nacional. El gaucho, de haber existido, se afirmó por su completo desinterés para representarse en el arte.
Hoy es pura arqueología y nadie discute su extinción. Los gauchos aparecen en fechas patrias pero son de mentirita. A lo gauchesco, además de su representación imaginaria, se le suma su desorientación en el tiempo.
Estas dos problemáticas definen a Aballay como cachivache fílmico: excesivamente fabulatoria con la imagen del gaucho y terriblemente anacrónica en su estilo cinematográfico setentoso. Mal que Fernando Spiner no usara esto para crear una parodia desquiciada. La tragedia de Aballay es que con sus piojos tucumanos busca respeto y quiere desfilar como western bueno, autóctono, imponente, cuando es una película colegial para analizar en sexto año.
Decir que el western hace de Aballay un caso de aculturamiento sería una sentencia moral tontísima, pero acá el choque entre contenido megargentino y formato ultramericano es un disparate. Los personajes hablan como paisanos pero piensan como lo exige un manual de guión hollywoodense. La estructura responde estrictamente al subgénero de venganza pero cada tanto se entreveran curiosidades antropológicas como la mezcla de paganismo/cristianismo o la enemistad capital/interior. ¿Qué onda? ¿Es una película con patrón extranjero, una película con ansiedad histórica o las dos cosas combinadas por un jubilado loco?
Más allá de su ideología confusa, Aballay se filmó a los ponchazos. La noche americana se ve más iluminada que un exterior de día, las actuaciones están todas desbalanceadas, la violencia pretende ser cruda pero es amarillismo de mala fe y la adaptación del cuento aburrido de Di Benedetto corresponde a pocas escenas, lo que genera un embrión de película dentro de la película. Tampoco entiendo qué quiso hacer el editor metiendo escenas con ralentis, fundidos y flashbacks desubicados.
Con más cinismo y menos miedo, estas vergüenzas se hubiesen usado a favor, logrando que Aballay se defina por lo que realmente es: una burla al imaginario gauchesco.
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Título original: Aballay, el hombre sin miedo
Año: 2010
Género: Western
Duración: 100 minutos
Origen: Argentina
Dirección: Fernando Spiner
Producción: Laura Bruno, Pablo Salomón
Guión: Fernando Spiner, Javier Diment, Santiago Hadida (basado en el cuento homónimo de Antonio Di Benedetto)
Intérpretes: Claudio Rissi, Lautaro Delgado, Luis Ziembrowski, Moro Anghileri, Nazareno Casero, Pablo Cedrón
Dirección de fotografía: Claudio Beiza
Dirección de arte: Sandra Iurcovich
Música: Gustavo Pomeranec
Sonido: Sebastián González
Edición: Alejandro Parysow





me pareció un film cautivante. Por momentos me acordé de Kurosawa. Hacía tiempo que no veía un film inolvidable.
Creo que de este año, Aballay fue la película con menos grises en cuanto a consideraciones.
A mí tampoco me gustó la película. Pero me parecen por demás obtusos tus dos primeros párrafos. Que seas un ignorante o no tengas idea de literatura argentina no es algo para andar flameando por ahi. Por lo demás, tu crítica puede ser acertada, pero tan pedante exposición es desagradable. Saludos
Hola Martín Oroná! También cursé Literatura Argentina 1, 2 y 3 en la UNC y leí a Ángel Rama. Encima hice un semanario sobre gauchesca y romanticismo.
Mis profesores fueron Javier Bracamonte, María Elena Legaz y Andrea Bocco.
Año 2006, 2007 y 2008, respectivamente.
Mi comentario sobre Aballay busca verificar la pobreza del sistema educativo universitario.
Abrazo!!!
Ah, y “transposición al cine”… Clá… también leímos a Sergio Wolf.
En 2009 escribí una ponencia sobre la transposición cinematográfica de The Killing Joke en The Dark Knight,
Abrazo 2!!!
Tu respuestas no hace más que reafirmar algo que dice Martín, tu ignorancia y tu pedantería son mayúsculas.
MARIAYEN, SI ABALLAY SE LLEVA EL OSCAR, VENITE A TOMAR UNOS MATES CONMIGO Y TUNEAMOS LA ESTATUILLA CON UN PONCHITO Y UNAS BOLEADORAS.
Tu crítica es pésima. No sólo porque es simplemente la expresión de tu gusto personal (algo que ya es hora de ir tratando de abandonar)sino porque está llena de pelotudeces. La figura del crítico que no ahorra agravios para parecer provocador…eso es extemporáneo
Hola Male.
No soy periodista; si se asoma un poquito de objetividad en alguna reseña, hacémelo saber y abandono el teclado.
Hola Lucas, ayer vi el film. Estoy de acuerdo con varias de tus críticas, pero estoy aún más de acuerdo con las críticas de tus lectores (al menos los de este espacio). Pareciera que el director te sacó una novia… mientras que tus desprecios para “lo gauchesco” carecen de cualquier fundamento más que el gusto personal. Esto es válido, pero para una charla de sobremesa con amigos, no para un viaje a la cultura…
Ahora que pasó un tiempo de esta reseña, creo que el director tuvo la mala suerte de hacer una película gauchesca y encontrarse conmigo.
Detesto ese género (a Leonardo Favio también). No sé porqué, supongo que mi abuelo, que nos sentaba debajo de una parra para escucharlo guitarrear borracho, me dejó un sabor agrio.
Se le suma mi odio por lecturas impuestas en la facultad de letras, precisamente las citadas en el 1er párrafo.
Aballay fue un catalizador.
Bueno, sigo considerándola una película desastrosa, pero esta sinceridad espontánea supongo que relajará a los metacríticos.
Saludos!
Lucas, encarar una crítica desde la soberbia de creerse un crítico ilustrado (que, por cierto, es un arte menor: la réplica de un evento que lo antecede con grandeza, aún en el peor de los casos) es hacer de la crítica un trabajo pobre e innoble. Hay gente que va a leer este breve comentario despechado y va a pensar “¿un crítico escribe así, se expresa con esta insuficiencia?”. Alguien lo dijo más arriba, pareciera que el director te sacó una novia.
Vayamos a las falencias más agrias:
*Decís “el gaucho, de haber existido, se afirmó por su completo desinterés de afirmarse en el arte”. Yo no sé adónde estudiaste vos (o si estudiaste, acaso) la historia y la literatura argentina. Las evidencias dicen que no. De hecho, no creo que conozcas siquiera lo mínimo e indispensable de la cultura gauchesca argentina, que es amplia y no muere en tres autores. Y que es, además (y hasta me de pudor confesártelo), un hecho histórico.
*Eso de piojos tucumanos, no sólo resulta desagradable y grosero, sino que además da la pauta de que tu educación (y seguimos confirmándolo) es, como mínimo, deficiente.
*Afirmás: “Más allá de su ideología confusa, Aballay se filmó a los ponchazos”. ¿Vos estás viendo una película atento solo a extraerle una ideología? Es una manera ingenua de encarar el cine, digna de un niño de 6to grado. Y no sé… ¿En serio te parece filmada “a los ponchazos”? O viste tres cuartos de la película diciendo “es una mierda, es una mierda, es una mierda” y no le diste un poco de bola, o de verdad no tenés una mínima idea de lo que es hacer una película. A esto le sigue “La noche americana se ve más iluminada que un exterior de día” (!), “las actuaciones están todas desbalanceadas, la violencia pretende ser cruda pero es amarillismo de mala fe”, y acá desbarrancaste. Las actuaciones son, en su mayoría, buenas. Podría criticar a Casero, sí, pero por lo demás no tengo mucho que patalear. Y (ya sé que lo vas a intentar argüir) no es que me conforme con poco. Una buena historia bien interpretada (para LO QUE ES la historia) siempre merece ser vista con un puñado de licencias. Y eso de “amarillismo de mala fe”, mirá que hay expresiones para formar con nuestra lengua rica… ¿cuál es el amarillismo, mostrarte lo que ves todos los días en tus favoritos yankis pero en castellano?
Y hay otros puntos que, por lo inconsistentes, no merecen la pena tratarlos. Lucas, hacer crítica no te hace un buen crítico, ni mucho menos; un crítico es aquel que realiza un trabajo justo sobre el objeto de la crítica, no un despotricador vacío de fundamentos. Y te digo que la embarraste contando la historia de tu abuelo, ¿sabés por qué? Porque eso demuestra que ves el cine como una laguna enteramente subjetiva, ves el cine restándole todos los elementos que lo constituyen como arte, que lo hacen ser (porque la historia sola no es todo el cine) y así, chango, se entiende porque la crítica que te nace muere en un discurso vacío.
Daniel Flores, tu comentario es más largo que mi reseña.
Concluyamos que soy ignorante, oligofrénico y hermafrodita, así que no me rompe las bolas y se busca un medio para hacer críticas y ponerle las estrellitas que quiera a este escupitajo cinematográfico.
don segundo sombra es sumamente divertido. el gaucho de hecho es una creacion artistica en gran medida. y decir q ya no tiene sentido hablar sobre los gauchos o hacer arte sobre gauchos solo habla del q lo dice, un porteño tontito sin idea de donde esta parado.
la historia de los gauchos es una historia reciente. de todas formas hay cuestiones mas interesantes para tratar del trabajo rural ahora pero decir q el gaucho, con su viveza, el martin fierro, desafiante, humoristico, tiene menos derecho a convertirse en objeto estetico y de entretenimiento que… no se… el cowboy… me parece triste
No soy porteño!
Soy de Salta y cocino humitas.
Los 17 de junio una manada de caballos con gauchos encima desfila por la ciudad en un espectáculo tan electrizante que terminaría con el ACV de Néstor Canclini.
Tendrá derecho el gaucho a ser fenómeno estético pero con la serpentina y la ridiculez contemporánea.
¿Dónde hay un matrero que dé su opinión en este debate, carajo?
lucas querido tengo que felicitarte por que debe ser dificil escribir tantas boludeses en tan pocas letras…tu comentario sobre la pelicula ya es para felcitarte…pero mas aun las respuestas que les das a los otros usuarios…bueno no voy a hacer ningun comentario sobre la pelicula por que en este lugar no vale la pena
saludos amigo lucas!
(a alguien con tu forma de estar en el mundo no tengo mas que tenerle compación…)
Hola Lucas
Coincido bastante con tu crítica, y no necesito saber nada acerca del gaucho. Es un film de ficción, no un registro de la historia.
Totalmente de acuerdo con lo desbalanceado de las actuaciones: la sobreactuación de Rissi y ese otro que se ría en cada plano que le hacen y la cara de nada de casero + el acento a la “estrellita mía” de la morocha= feísimo.
¿Te diste cuenta que empieza con Rissi con la barba canosa y 10 años más tarde no tiene ninguna?
Totalmente de acuerdo con el uso de la violencia. ¿No tenían a nadie que supiera dirigir las escasas escenas de acción?
La primera está buena (el asalto) pero las demás…
la pelicula me parecio un lujo cinematografico lo unico malo es PONER A PORTEÑOS QUE SE NOTAN A LEGUA Y CON ESOS ACENTOS QUE NO CONVENCEN A NADIE LOS VERDADEROS GUACHOS SE REVUELCAN EN SU TUMBA CON ESTAS ACTUACIONES (SI SE COMEN EL VIAJE HASTA EL NORTE POR LO MENOS PONGAN DE ACTORES DEL LUGAR COMO PROTAGONISTAS )