PELÍCULAS QUE NACEN CON LA NECESIDAD DE COMUNICAR
Del jueves 13 al sábado 22 de Octubre de 2011 la Ciudad de Buenos Aires será el escenario de la XIº edición de la Muestra Internacional de Cine DocBuenosAires, donde se verán y discutirán las mejores producciones nacionales e internacionales del cine documental de creación.
Esta muestra busca, a través de sus distintas secciones, introducir al público local en las nuevas tendencias, las distintas formas de escritura y también revisar la obra de realizadores ya consagrados. Este año, se destaca la retrospectiva “Alexander Sokurov, páginas ocultas”, un repaso de los trabajos del francés François Caillat y un homenaje a los 25 años de la Escuela Internacional de San Antonio de los Baños (Cuba), entre otras secciones.
El programa de exhibiciones está integrado por:
Proyecciones especiales (PE)
Este año esta sección está integrada básicamente por grandes cineastas que, además, han formado parte de la historia del DocBuenosAires con sus películas anteriores. La apertura corresponde a A Ud. no le gusta la verdad: 4 días en Guantánamo, de Patricio Henríquez y Luc Côté; a partir de un material recientemente desclasificado –las cintas de video del interrogatorio al que fue sometido en Guantánamo el ciudadano canadiense Omar Khadr–, el film desnuda los métodos de coerción y tormento que se llevan a cabo en esa infame prisión estadounidense, ajena a cualquier jurisdicción internacional. El documental más reciente de Naomi Kawase, Genpin, es el retrato de una maternidad fuera de lo común, que funciona en un bosque (un espacio recurrente en el cine de la gran directora japonesa) casi a la manera de un retiro espiritual. En Guest, que fue la apertura de la edición del año pasado del DocBuenosAires, José Luis Guerin ya daba una pista de la amistad que había nacido entre él y Jonas Mekas, el gran pionero y gurú neoyorquino del cine independiente. En Correspondencia Jonas Mekas – J.L. Guerin esa amistad se enriquece a través de una relación epistolar a la vieja usanza, un diálogo regular y permanente que invita a la reflexión, pero en este caso entablado a través de la imagen video. El belga Claudio Pazienza primero nos deslumbró con Escenas de la caza del jabalí (2007) y luego con Archipels Nitrate (2009). En ambos films, la preocupación subyacente era la noción de “duelo”. Tal como lo indica su título, esa inquietud reaparece ahora en Ejercicios de desaparición, pero esta vez con un humor seco, que exorciza la gravedad del tema. Finalmente, Ni Alá ni amo, de la realizadora Nadia El Fani, no sólo trae informaciones muy vívidas y urgentes de Túnez y su sociedad, que desataron la revuelta civil en el mundo árabe. También reivindica la libertad de conciencia en su país, algo que vuelve locos a los integristas, igual que su declaración: “No creo en Dios”. Desde entonces, la realizadora está amenazada de muerte.
Alexander Sokurov, páginas ocultas (AS)
El DocBuenosAires/11 presenta un foco con quince films, inéditos en la Argentina, del gran cineasta ruso. La selección – preparada originalmente para la Galerie nationale du Jeu de Paume de París– reúne varias de sus “elegías”, una forma poética con la que Sokurov viene trabajando desde sus primeros comienzos. El modo ruso de la elegía es el de un sentimiento masivo y vertical, de agudo y profundo dolor: el lamento por lo desaparecido; la transmutación poética de una pérdida filtra en Sokurov el acceso al mundo, y sus documentales proceden de la minuciosa contemplación de seres que se desvanecen, sean Fiodor Shaliapin, Dimitri Shostakovich, anónimos pobladores de aldeas, de grandes ciudades, o integrantes de casi perdidas patrullas fronterizas. El programa, a su vez, tiene como centro Una retrospectiva de Leningrado (1957-1990), varios episodios de un trabajo inédito realizado durante veinte años por el director sobre la compilación “desmontaje-nuevo montaje” de diarios televisados. Y como corolario, el ciclo se cierra con el último documental de Sokurov hasta la fecha, Necesitamos felicidad (2010), un film de la colección “El uso del mundo” (L’Usage du monde), dirigida por el antropólogo Stéphane Breton para el Musée du Quai Branly de París, de la cual el DocBuenosAires ya ha exhibido en ediciones anteriores los trabajos del cineasta chino Wang Bing y del propio Breton. “Conocemos bien a Alexander Sokurov por una obra fuertemente marcada por su enfoque estético y espiritual, por su oscuro lirismo cuya carga emocional muchas veces nace de una aprehensión sensual del mundo, vinculada a una dialéctica de lo concreto y lo abstracto, del naturalismo y el artificio, de lo grotesco y lo sublime”, escribió Danièle Hibon para el catálogo del Jeu de Paume. “Se conoce menos el tono de su voz, atenta al ‘sonido de los tiempos’, que resuena en las ‘páginas ocultas’ que este programa trata de relacionar entre ellas”. Esa voz y ese sonido de los tiempos son los que el DocBuenosAires ahora reclama para sí.
Foco Forum (FF)
El DocBuenosAires ha cumplido diez años de existencia y decidimos presentar, en una única sección y a modo de un balance que nos debíamos, algunos de los documentales que resultaron premiados en diversas ediciones del Fórum de coproducción internacional. La abundante producción chilena se ve expresada por dos obras de muy reciente terminación: El mocito, de Marcela Said y Jean de Certeau, y El edificio de los chilenos, de Macarena Aguiló. Ambos films dan cuenta del estado de revisión del pasado reciente en ese país. Dos historias necesarias a la construcción de una memoria que busca visibilizar protagonistas y sucesos poco visitados por el cine. Del Ecuador nos llega Labranza oculta, de Gabriela Calvache, construido como metáfora de una larga explotación de las masas indígenas a través de la historia de la Casa del Alabado, construida en 1671 como parte del centro histórico de Quito. Perú nos envía su Lima Bruja, retratos de la música criolla, de Rafael Polar, un colorido documental sobre aspectos desconocidos de la música criolla limeña y sus cantores de barrio. Nacer – Diario de maternidad, del colombiano Jorge Caballero, es un interesantísimo retrato de mujeres a punto de dar a luz en algunos hospitales públicos de Bogotá. Finalmente, por Argentina, nos representan tres importantes películas que tendrán su estreno comercial este mismo año. Ellas son: Dixit, de Alcides Chiesa y Carlos Eduardo Martínez, un film duro y necesario que revisita testimonios de ex detenidos-desaparecidos recogidos en centros clandestinos de detención en distintos lugares de nuestro país. Montenegro, de Jorge Gaggero, nos acerca a un hombre que vive por su cuenta en una isla, que fabrica redes de pescar y que ocasionalmente vende para comprar yerba y tabaco. Por último, Tata Cedrón, el regreso de Juancito Caminador, de Fernando Pérez, nos relata el retorno de Juan “Tata” Cedrón, uno de los músicos más renovadores del tango, quien luego de treinta años de exilio político en París, regresa a vivir en la Argentina en busca de sus códigos de un tiempo perdido, pero nunca olvidado.
François Caillat (FC)
En lo que se suele llamar la “Escuela Francesa del Documental”, François Caillat ocupa un sitio al mismo tiempo singular y secreto. Narrador y poeta, cazador de fantasmas y clarividente, desarrolla desde hace veinte años una obra muy coherente y teje con elegancia –y con una ligereza de prestidigitador– cuentos llenos de imágenes y de embrujos, para hacernos compartir el fruto de sus expediciones solitarias hacia las profundidades del pasado. Así, las cuatro películas aquí reunidas son historias de buena o de mala fortuna –amorosas, dinásticas, regionales–, pero también leyendas verdaderas de nuestro tiempo que se relacionan con nuestras experiencias más íntimas. Porque si François Caillat sabe como nadie usar el poder de evocación y de sugerencia de las imágenes y de los sonidos (impresiones y sobreimpresiones), capturar el espíritu de los lugares y tener una mirada muy aguda sobre las personas y los paisajes, los documentos y los objetos de la realidad, es siempre lo novelesco lo que sobresale en sus películas: imaginario local o nacional, novela de infancia o de adolescencia, novela familiar. Es por eso que François Caillat, por la forma misma en la que maneja, audaz y musicalmente, el idioma de las imágenes y las astucias sutiles de la narración, probablemente sea el más sebaldiano de los documentalistas contemporáneos. (Thierry Garrel).
Perspectiva suiza (PS)
En la edición del DocBuenosAires del año pasado ya tuvimos una primera expresión de Perspectiva suiza, una sección dedicada en aquella oportunidad a films que viajaban por el mundo en busca de temas y preocupaciones universales. En esa misma línea, ahora recuperamos Cleveland versus Wall Street, que quisimos incluir en su oportunidad pero, por distintas razones, no pudo ser. Pero la película de Jean-Stéphane Bron, estrenada en la Quincena de los Realizadores de Cannes 2010, tiene cada vez más vigencia, como lo prueban los titulares de hoy de los diarios de todo el mundo. El capitalismo sigue tratando de salvarse a sí mismo y los grandes bancos sólo se preocupan por sus propias cuentas, en detrimento de la población, ya sea en Europa o los Estados Unidos. Una revelación del cine suizo de este año es, sin lugar a dudas, Un chaleco de silencio, premiada en Visions du Réel de Nyon y en el Cinéma du Réel del Centro Georges Pompidou, en París. Su director, Ramòn Giger, tiene apenas 28 años y un gran futuro por delante. Conoció a los personajes de su ópera prima cuando, como objetor de conciencia, rechazó hacer el servicio militar obligatorio y, a cambio, aceptó cumplir con trabajo social en un centro para jóvenes autistas. Otro film premiado en Visions du Réel 2011, que también integra esta selección, es Lavandería, una película de pequeñas dimensiones, hecha apenas de detalles, pero con grandes implicancias. Las manos de esas madres que lavan, que planchan, que acarician la ropa de sus hijos presos expresan –con una elocuencia que se permite prescindir del mero testimonio a cámara– la distancia que las separa de esos cuerpos queridos. Por el contrario, Corte laboral presta particular atención a la palabra: ese tribunal es el campo de batalla en el que se enfrentan empleados y empleadores en litigio, y el resultado (incluidos los deliciosos “apartes” teatrales de los abogados, en sus acuerdos extrajudiciales) es una ácida, punzante y muy animada comedia humana.
Documental francés: puntos de fuga (DF)
Pionero en la tarea de abrir caminos en un terreno que durante muchos, demasiados años se mantuvo rígidamente estructurado, el cine documental francés sigue dando cuenta de una vitalidad y de una voluntad –casi una necesidad– de experimentación que va mucho más allá de los nombres consagrados. Este foco se lanza a descubrir un puñado de películas que buscan renovar la escritura del documental y permiten vislumbrar nuevas posibilidades. Si al punto de fuga suele definírselo como aquel en el cual las líneas paralelas parecen converger al alejarse en la distancia, ese punto de fuga aquí es el futuro. Si se lo entiende como una representación del infinito, porque existen tantos puntos de fuga como direcciones de rectas en el espacio, estos documentales podrían pensarse como una muestra, apenas, de la infinidad de potencialidades que
aún hoy tiene para ofrece el documental. El montaje de metraje anónimo de Polvo de América –que con un material esencialmente heterogéneo busca no tanto un orden como una poética– contrasta con esa suerte de diario íntimo y vital sobre la aceptación de la muerte que es La vida está en otra parte. A su vez, el aparente clasicismo de El gran cortejo dialoga, a través de sus tránsitos por la campiña francesa, con la radicalidad del fukeiron, esa “teoría del paisaje” que propone La anábasis de May y Fusako Shigenobu, Masao Adachi y 27 años sin imágenes. Y, finalmente, Entrada de personal sigue apostando a un documental político, pero que no se conforma con el mero registro de la realidad. Prefiere, en cambio, sutilmente, interpretarla: leer la evisceración mecánica que se practica en un matadero industrial como la que sufre cotidiana, eternamente la clase trabajadora.
25 años de la EICTV (EICTV)
Se cumplen los veinticinco años de la creación de la Escuela Internacional de San Antonio de los Baños y no podíamos dejar de recordar con una muestra especial este acontecimiento tan singular para todo el cine latinoamericano. La selección recorre, en particular, la producción de estos últimos años y denota una madurez en la construcción de mirada de estos jóvenes realizadores de América Latina. Los resultados reafirman los principios y los objetivos que fundaron este proyecto pedagógicoaudiovisual, el de formar cineastas con una conciencia hacia el interior de nuestras realidades. Promoviendo la libertad creativa, una gran calidad técnica y la construcción de una mirada crítica sobre el presente y el pasado de nuestros pueblos, la Escuela cierra con esta muestra un ciclo, al tiempo que abre otro.Junto a algunos nombres ya descubiertos por el DocBuenosAires en ediciones anteriores, como el de Susana Barriga (Cuba) o Diego Mondaca (Bolivia), se agregan otros de premiados directores europeos que también pasaron por esas aulas, como Jaime Rosales (España) o Benito Zambrano (España), o el enorme talento de un secreto bien guardado como Marcos Pimentel (Brasil). Una curiosidad de esta muestra resulta ser el programa de un ejercicio que la Escuela propone cada año a los alumnos de todas las especialidades que ingresan: ¡un cortometraje de tres minutos que tuvo por tema en esta generación 2011 a la misma EICTV! El resultado es más que interesante, por momentos divertido, en otros original en su propuesta formal, incluso emotivo.
Sedes:
-Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín (Av. Corrientes 1530).
Entrada $12.- Estudiantes y jubilados $5.-
-Alianza Francesa de Buenos Aires (Av. Córdoba 946).
Entrada libre y gratuita
+ Información y Programación:
http://docbsas.blogspot.com/
Lugar: Del jueves 13 al sábado 22 de Octubre
Fecha: Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín – Alianza Francesa de Buenos Aires






