UNA OBRA QUE RECREA EL CONFLICTO ENTRE
EL INDIVIDUO Y EL PODER
Desde este Jueves 25 en la sala mayor de Ciudad de las Artes se presentará “Antígona y los Cuervos”. En la obra se recrea la tragedia de Sófocles, que se basa en el libro tercero de “Los Siete de Tebas” de Eurípides, la cual constituye una de las más significativas obras del teatro griego antiguo, fuente de inspiración en el devenir de la dramaturgia universal.
Los hijos de Edipo recibieron de herencia el gobierno compartido de Tebas: Eteocles en la propia Tebas y Polinices en la ciudad de Argos. Ambos se enfrentan en feroz batalla dándose muerte mutuamente. Creonte es confirmado como heredero del trono a la muerte de sus sobrinos, y la primera medida que toma es dar honras fúnebres a Eteocles, y no así a Polinices, que acusado de rebelión es arrojado insepulto en campo abierto.
Antígona, llevada por el amor fraterno, reclama a favor de las honras de Polinices revelándose ante las ordenes de Creonte. Decide hacer por manos propias el entierro del cuerpo de su hermano insepulto. Creonte aplica con rigor la ley escrita y al no encontrar arrepentimiento en Antigona la encierra a morir en un foso. Hemón, hijo de Creonte y amante de Antigona, acude a su socorro contra la voluntad de su padre, y al hallarla ya casi sin vida se da muerte ante los ojos del rey, que arrepentido por los conjuros de Tiresias, acude a rescatarla.
Esta sórdida lucha esta signada por la presencia inmanente de los dioses que marcan el destino de esta trágica familia. Los cuervos celebran alborozados “el plato servido por los dioses” sobre los despojos del desdichado Polinices. El nacimiento de un cuervo blanco representa la mayor de las desventuras que arrastra a los protagonistas a su final trágico.
Criterios Dramatúrgicos:
La fatalidad, el ejercicio del inescrupuloso poder, el destino signado por los dioses, los vínculos familiares con antecedentes trágicos que parecen no tener fin, el primer atisbo de la presencia de la mujer como fuerza reveladora contra las injusticias que trastoca el orden establecido, y otros sub-temas, hacen de esta pieza un mosaico propicio para una puesta en escena significativa.
Antígona representa el conflicto entre el individuo y el poder, encarnado en Creonte.
Ella realiza un desafío a la propia conciencia y a las leyes no escritas, dictadas por la voluntad personal, y que por su condición de mujer en un mundo presidido por hombres alcanza ribetes insospechados. Su excesivo orgullo la lleva a la muerte.
En cambio, el rey, acata las leyes escritas dictadas por los dioses, ejercitando un poder absoluto sin límites.
Con estas dos personalidades de conductas contrapuestas, el desenlace es previsible: la tragedia ya está en ciernes, la estructura dramática ya tiene basamento, el destino ejerce su equilibrio expresivo entre esas fuerzas, la razón y la culpa los enaltece y los hunde por igual.
La fuerza y complicidad dramática de los personajes agónicos como de los antagónicos, tienen una riqueza expresiva visceral de los mas variados matices psicológicos que calan profundamente en la resolución de la tragedia.
Hemón, fiel a su padre y fervoroso amante de Antígona, es víctima inocente de ambos: el arrepentimiento del rey llega tarde para salvar a Antígona, y Hemon se inmola junto a ella.
El adivino agorero, propicia con su ceguera -que ve más allá de las paredes- libaciones y ofrendas a los dioses, para cambiar el rumbo de los acontecimientos.
Ismena, sujeta al orden establecido, rechaza ser cómplice de Antígona, ajustándose a la ley, pero ante el peligro de muerte de su hermana, se declara culpable para salvarla.
La Nana es puro arrebato de amor.
El Guardián, y El Favorito del rey, cada uno especula con sus intereses: uno a cambio del soborno, el otro con su obsecuencia, que es industria.
Y finalmente los cuervos, personajes míticos, irreales, irrefrenables en su avidez, aves de tradición agorera y maléfica, preanuncio de calamidades.
Antígona: Marcela Santeccia
Creonte: Juna de la Curz Cerf
Hemón: Martin Mandli
Ismena: María Celeste Fernández
Teresías: Luis Díaz Baena
El Cuervo: Hector Alem
El Guardia: Alejandro Egües
La Nana: Carlina Sena
Favorito del rey: Raúl Moreschi
Lazarillo: Juan S. Peña
Ayudante de Dirección: Héctor Alem
Coordinación de Producción: María Celeste Fernández
Texto, Dirección y Puesta en escena: José Luis Michelotti
Funciones:
Jueves 25 de Abril :: 21:30 hs. – Viernes 26 y Sábado 27 de Abril :: 22 hs. – Domingo 28 de Abril :: 21:30 hs.
Lugar: Sala Mayor – Ciudad de las Artes (Av. Ricchieri 2400 esq. Concepción Arenal)
Valor de las Entradas: $ 60 platea baja – $ 50 platea alta
Funciones:
Viernes 3 – 10 – 17 – 24 de Mayo :: 20:30 hs.
Sábado 4 – 11 – 18 – 25 de Mayo :: 20:30 hs.
Domingo 5 – 12 – 19 – 26 de Mayo :: 19:30 hs.
Lugar: Sala Menor – Ciudad de las Artes (Av. Ricchieri 2400 esq. Concepción Arenal)
Valor de las Entradas: $ 50 general






