Reseña: «ÁRBOL SIN SOMBRA» y «NADA DEL AMOR ME PRODUCE ENVIDIA»

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DOS ENORMES INTÉRPRETES EN ESCENA

Por Luis Funes

El IX° Festival de Teatro del Mercosur tuvo un digno y multitudinario cierre.

En el Teatro Real colmado en su totalidad, Soledad Silveyra mostró sus múltiples recursos de actriz enfrentando la tarea de asumir el personaje pergeñado por Santiago Loza en «Nada del amor me produce envidia». La historia es la de una costurera de barrio allí por los años cincuenta del siglo pasado. Ella vivirá el evento más extraordinario y definitorio de su vida. Tal es, el contacto con el PODER, corporizado por la actriz más importante de aquel entonces, Libertad Lamarque y su «enemiga íntima» Eva Duarte de Perón. El motivo de disputa entre ambas, no presencial sino en la opción que la costurera tendrá que resolver, es un suntuoso vestido, la mejor prenda jamás salidas de las manos de esa humilde trabajadora. A lo largo de algo más de una hora, la actriz se enfrenta a un texto exigente dentro de la cotidianidad que relata; a actuar encerrada en una estructura que alude al taller, y además a lo que ella misma comentó, el saber que no existe la «cuarta pared», que tiene que mirar a los espectadores y no por ello perder concentración.

El trabajo de Soledad Silveyra destiló esa sensación de bonhomía, de carismática simplicidad con que el público la tiene en cuenta, tanto aquellos que la reconocen desde su inolvidable Mónica Elguera Paz de Rolando Rivas Taxista, a los jóvenes que la recuerdan por su latiguillo del reality Gran Hermano. Bella, dulce, simple, convincente, llevó al público por los entresijos de la vida de una mujer que no tiene historia, más que aquellas que discretamente conoce de sus muchas clientas .

Con sólido acompañamiento de los rubros técnicos, desde el documental del inicio a las luces, vestuario y musicalización, el aplauso del teatro a pleno, fue la generosa retribución a su labor.

Previamente el actor, director, dramaturgo, escritor y documentalista argentino César Brie, de impecable trayectoria artística en el Teatro Tupac Amaru (que fundó en Italia), en el Odin Theatre de Dinamarca creado por Eugenio Barba (con quien nos visitara en pasados festivales) y en la Comunidad de Teatro de Los Andes en Bolivia; ofreció su conmovedora obra «Árbol sin sombra». El escenario elegido para la puesta en escena fue acertadísimo: el complejo Studio Theatre también colmado en platea, escenario y sus dos niveles. El lugar permitió generar en el centro del salón un rectángulo delimitado por hojas secas, con trajes y vasijas colgando del techo. En ese espacio escénico César Brie desarrolló su obra. Esta narra los eventos que sucedieron el 11 de Septiembre del 2008 en Pando, región de la jungla Boliviana en la que más de un centenar de muertos certifica el enfrentamiento entre los Cívicos, opositores a Evo Morales y sus políticas, y los campesinos que reclaman por tierras. El actor se encarna en diversos personajes, fantasmas de hombres y mujeres de un bando u otro, que recuerdan los momentos previos a su muerte y los hechos que llevaron a esas jornadas de locura asesina.

La suma de testimonios y descripciones no deja lugar a dudas del horror vivido, el grito de los cuerpos exánimes dan testimonio de sus padecimientos, del luto de quienes les sobrevivieron, y del cinismo de los instigadores que escabullen su responsabilidad.

«Árbol sin sombra» es una obra dolorosamente impiadosa, sin blancos y negros. Todos tienen responsabilidad, inclusive aquellos que gozan de gran consideración por su origen. Magnífico trabajo de este múltiple artista; labor escénica que es imprescindible completar con el largometraje «Tahuamanu, morir en Pando» realizado en el año 2010 por el mismo César Brie, donde podemos presenciar a los reales personajes aludidos en la obra teatral con la impactante crudeza del registro audiovisual.

La substancia esencial de «Árbol sin sombra, la denuncia y el dolor tuvieron otras dignísimas muestras a lo largo del festival: De Sazón presentada por la mexicana Luisa Huertas en el Museo Caraffa que retrata la historia de una combatiente perseguida por el ejército; y «Torre 5», presentado por el Teatro CoArtRe de Chile en la Capilla del Buen Pastor. La obra chilena registra el dolor de los familiares de 81 presos que murieron calcinados en el incendio ocurrido el 8 de diciembre de 2010. Ese día ardió la Torre 5, 4° Piso del Ala Sur del Penal de San Miguel, en Santiago de Chile. La obra fue planteada a la manera de una tragedia griega, con los personajes que van relatando desde su punto de vista el dolor por la pérdida de los seres queridos, las excusas de los funcionarios y la actitud cotidiana de los guardia cárceles que abusan de su poder. Este trabajo esta repleto de elementos simbólicos vivido como una ceremonia luctuosa.

Llega ahora el tiempo del balance de este acontecimiento teatral, pero por lo pronto destacamos los grandes logros artísticos de este muestrario multicultural del arte escénico.

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Domingo 13 de Octubre
Teatro Real

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