NINA KOVENSKY

CARTOGRAFÍA SIMBÓLICA

Este Viernes 6 de Noviembre, El Gran Vidrio reabre sus puertas poscuarentena con la exhibición “Ojo de cabra” de Nina Kovensky, y la curaduría de Carla Barbero. La apertura es con cita previa y cumpliendo los protocolos correspondientes para cuidarnos entre todos.

“Ojo de cabra” reúne fotografías, objetos e instalaciones realizadas por Nina Kovensky en los últimos dos años cuyas exploraciones materiales y poéticas ensayan formas alrededor de su curiosidad por la percepción y la creación de imágenes. Utilizando el espejo y sus cualidades físicas, la artista asume el juego de reflejos y derivas de la luz para recrear vínculos, atmósferas urbanas y una personal cartografía simbólica.

En el texto curatorial, Carba Barbero escribió que “Nina Kovensky ofrece actualizaciones al antiguo hechizo que envuelve la curiosidad por las imágenes, en especial aquellas cuya magia hambrienta persigue fugas, reflejos y rebotes. Nina es amiga de la plasticidad de lo real, se acerca a las representaciones desde el juego y, dando saltos con su atención, hace suyas atmósferas visuales que van de lo doméstico a lo epifánico”.

“Hay algo de aquelarre en Nina y obra, en su linaje familiar y artístico, en sus modos de andar en el arte siempre acompañada y como un imán atrae poesía, cables y cuerpos en múltiples interferencias urbanas. Esta exposición, que podría decir que es la primera individual que realiza en un formato estable y cuyas obras ha trabajado durante más de un año, se compone de series que dan cuenta tanto de ese andar como también de un momento creativo más concentrado”.

“Retratos de amigos, familiares, colegas y desconocidos son las primeras obras que nos reciben. Fotografiados con su teléfono, la artista se vale de un espejo circular para fijar esos encuentros. Este truco implica que ellxs no puedan verse así mismxs, Nina captura los rostros fugitivos. De “Selfins” (2019-2020) podemos ver esta breve selección de innumerable cantidad de fotos en las que se propone acercar el lado lunar de las personas y aún más, también cristalizar la red de afectos, reflejos y contextos que forman su gran sociedad del arte vivo. Porque aunque la tecnología siempre está presente en las obras de Nina, reducir su poética a la materialidad es, al menos, mezquino. Como nativa digital la artista asume de manera fluida el lenguaje hiper mediatizado para apropiarse de sus cualidades plásticas y recrear otras sensibilidades más cercanas al misterio del espíritu humano que a la crítica materialista de los flujos de información. Sus prácticas desean cultivar la alquimia de los sentidos y para ello elige el haz de luz que choca en una baranda, casi cualquier superficie brillante, teléfonos y rituales”.

“Como contrapunto, inmediatamente después de los retratos se observa la sombra de una mano. En escala de grises e impresa en papel afiche y encolada a la pared, la austeridad del montaje de esta pieza opera como memoria del gesto anterior. La sombra es un contra reflejo con mala prensa, pero aquí con una sola imagen basta para recordarnos que es efímera y personal, tan atávica como escurridiza. En cambio, en otra pared una turba de cámaras de vigilancia construidas con espejos zumban como insectos. “Realidad disminuida” (2018) fue expuesta por primera vez bajo la intención de referirse a la paranoia y el control social. En este nuevo contexto, y con un montaje diluyente de las funciones a las que aluden, las cámaras finalmente se abren hacia la paradoja. Un cielo tech con insectos voladores que sobrevuelan a una sociedad narcisista y en cuarentena. Cada bicho brillante nos devuelve la mirada, la apariencia se exilia de la importancia”.

“Continuando con sus trabajos previos, esta exposición concentra las exploraciones de Nina con el material espejado, y alienta un desplazamiento conceptual que se inclina hacia el carril de lo simbólico. “Pulmón de manzana” (2020) encarna la analogía pantalla-ventana tan protagónica de nuestros días. Al mirar desde su balcón cada noche presenció la secuencia de las luces de las ventanas de lxs vecinxs de su barrio, sus colores y escenas. Sin embargo, lo que ella recupera de esa visión es la temperatura del color y una desviada idea sobre el horizonte. Como portales, cada dibujo unido a un conjunto mayor construye un dinámico paisaje simbólico”.

“Hay un dicho popular que dice “ojo de loca no se equivoca” y quizás sea hermano de otro que subestima el carácter de las cabras. Con sus pupilas rectangulares, estos animales agudizan la vista para sobrevivir frente a los depredadores. La sensibilidad panorámica es una antena aguda, puede conectar puntos distantes del tiempo y del espacio. Las obras de Nina hacen algo parecido, conectan sucesos, ideas y emociones que le disputan al lenguaje de la técnica la ilusión del juego y la vibrante condición volátil de la imagen”.

+ acerca de Nina Kovensky:
Entre 2011 y 2012 cursó la Beca “Casa Escuela de Arte” y participó de Isla Flotante donde realizó la exposición “Mi primer trabajo, Mi primera muestra”. En 2016 junto con su padre el artista Martìn Kovensky realizaron “Equilibrio inestable” una muestra conjunta en la galería El Gran Vidrio.
Ese mismo año participó de la clínica “Puesta en órbita” coordinada por Aníbal Buede y a partir de entonces comenzó a gestionar espacios como “El Sótano” o “Alpha Centauri” donde invitó a artistas a exponer por primera vez. En 2017 cursó el Programa de Artistas de la Universidad Di Tella y ese mismo año, gracias a una Beca de Formación del Fondo Nacional de las Artes realizó el documental “Que Aparezca Maresca” con Mic Ritacco. También en 2017 inauguró “Klapaucius:;:; ”una exposición individual curada por 141 personas, en Galería Isla Flotante de Buenos Aires. En 2018 realizó la instalación “Realidad Disminuida” en el stand El Gran Vidrio en Barrio Joven de arteBA y obtuvo el Premio en Obra. Desde el 2019 realiza performances colectivas en transportes públicos a las cuales titula “Interferencias”. Actualmente forma parte del grupo político-culinario “Caterine Ful Lov” junto con Lucía Reissig y Cartón Pintado. Integra el staff de El Gran Vidrio.

Inauguración: Viernes  6 de Noviembre
Clausura:  Viernes 12 de Febrero 2021
Lugar: El Gran Vidrio (Humberto Primo 497)
Entrada Libre y Gratuita – requiere cita previa

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